Los Mossos buscan en Barcelona a Jimmy Gracey, estudiante y atleta universitario del que se perdió la pista hace unos días. Su cartera ha sido encontrada este jueves flotando sobre el mar, y la preocupación es máxima entre su familia y allegados. El joven estadounidense de 20 años había viajado a la Ciudad Condal para disfrutar de un viaje con amigos, y desde el sábado no se sabe nada de él, de ahí que la búsqueda se haya intensificado.
La desaparición de Jimmy Gracey en Barcelona mantiene en alerta a las autoridades y ha generado una creciente preocupación tanto en la ciudad como en su país de origen. El estudiante fue visto por última vez en la madrugada del pasado 17 de marzo en la zona del Port Olímpic, uno de los puntos más concurridos de la noche barcelonesa. Según las primeras informaciones, el joven había salido con amigos y pasó parte de la noche en una discoteca del litoral. Sin embargo, en un momento dado se separó del grupo y desde entonces no se ha tenido ninguna noticia de él. La falta total de comunicación con su entorno ha encendido todas las alarmas, ya que su familia asegura que no es propio de él desaparecer sin avisar.
El caso ha dado un giro relevante tras el hallazgo de su cartera en el mar, cerca de la zona donde fue visto por última vez. Este detalle ha llevado a los investigadores a centrar buena parte de los esfuerzos en el litoral barcelonés, donde se ha desplegado un amplio operativo de búsqueda. Equipos marítimos y aéreos trabajan desde hace días rastreando la costa en busca de cualquier indicio que permita aclarar lo ocurrido.
Preocupación por Jimmy Gracey
Los Mossos d’Esquadra mantienen abiertas todas las hipótesis. Aunque la posibilidad de una caída accidental al agua es una de las principales líneas de investigación, por el momento no se descarta ningún escenario. Paralelamente, los agentes están revisando cámaras de seguridad de la zona y recopilando testimonios para reconstruir con precisión los últimos movimientos del joven.
La familia de Jimmy Gracey ya se encuentra en Barcelona, siguiendo de cerca la evolución del caso y colaborando con las autoridades. A través de distintos canales, han hecho un llamamiento a cualquier persona que pudiera haber visto algo aquella noche para que aporte información. La difusión del caso en redes sociales también está siendo clave para intentar obtener nuevas pistas. Mientras tanto, la desaparición ha tenido eco más allá de España, especialmente en Estados Unidos, donde el entorno del joven sigue con angustia cada novedad. Compañeros de universidad y conocidos han mostrado su apoyo a la familia, al tiempo que se suman a la petición de ayuda para esclarecer lo sucedido.