Hogar

Serpientes en casa: este detalle de tu puerta principal las está atrayendo al interior

Serpientes en casa
Janire Manzanas
  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

Tener un jardín en casa es, para muchas personas, una fuente de bienestar. Se trata de un espacio pensado para relajarse, compartir momentos en familia o simplemente disfrutar del aire libre. Sin embargo, algunas decisiones que parecen inofensivas a la hora de organizarlo pueden tener consecuencias inesperadas. Lo que pocos saben es que un objeto muy común, presente en la mayoría de los jardines, puede llegar a atraer a visitantes no deseados como las serpientes.

Aunque a simple vista no representa ningún peligro, este elemento puede ofrecer precisamente las condiciones que estos reptiles buscan para refugiarse, como sombra y humedad. Asimismo, es fundamental mantener el jardín en buen estado, con el césped cortado y sin que se acumulen hojas, madera o escombros que puedan servir de refugio. También es importante sellar grietas en muros, suelos o zonas exteriores.

¿Cómo reducir la presencia de serpientes en el hogar?

La manguera, un elemento básico para regar las plantas o realizar tareas de limpieza, puede convertirse sin querer en un refugio muy atractivo para las serpientes. Al quedar enrollada y apoyada directamente sobre el suelo, crea huecos frescos, oscuros y protegidos. Estas condiciones son perfectas para que estos reptiles encuentren cobijo y se mantengan ocultos. Además, si presenta pequeñas pérdidas o goteos, la humedad constante que genera supone un atractivo adicional, ya que muchas serpientes buscan precisamente ambientes húmedos para refrescarse o para localizar pequeñas presas.

Junto a la manguera, existen otros objetos habituales en los jardines que pueden favorecer la aparición de serpientes. Algunos de los más comunes son:

  • Bebederos y comederos para aves, que atraen pequeños animales que pueden servir de alimento, además de proporcionar agua.
  • Montones de madera o leña apilada, que crean espacios oscuros, tranquilos y con temperatura estable.
  • Fuentes decorativas o zonas con agua estancada, que mantienen un nivel alto de humedad en el entorno.

Plantas y repelentes

Algunas plantas desprenden olores que resultan desagradables para estos reptiles. Entre ellas se encuentran la ruda, la albahaca, la caléndula, el mirto limón o la hierba gatera. Integrarlas en el jardín puede ayudar, aunque funcionan mejor como complemento.

Sustancias como el azufre, los aceites esenciales (menta, lavanda o eucalipto), el vinagre en puntos concretos o la naftalina pueden actuar como disuasorios por su aroma. Aun así, deben considerarse solo un apoyo dentro de un conjunto de medidas más amplio.

Las vallas de malla fina, enterradas a cierta profundidad (aproximadamente 30 centímetros), resultan muy efectivas para impedir su paso. También los muros de piedra o superficies irregulares dificultan su acceso, ya que las serpientes no pueden trepar este tipo de estructuras.

Situación en España

En España existen 14 tipos de serpientes y víboras terrestres, según destaca la Asociación Herpetológica Española (AHE). De todas ellas, cuatro pertenecen al grupo de las víboras: la víbora áspid (Vipera aspis), la víbora común europea (Vipera berus), la víbora hocicuda (Vipera latastei) y la víbora de Seoane (Vipera seoanei), todas ellas caracterizadas por su veneno y su presencia en diferentes zonas del territorio.

El resto corresponde a especies de culebras o serpientes no venenosas o de escasa peligrosidad para el ser humano, entre las que se encuentran la culebra de cogulla (Macroprotodon cucullatus), la culebra bastarda (Malpolon monspessulanus), la culebra de herradura (Coluber hippocrepis), la culebra lisa europea (Coronella austriaca), la culebra lisa meridional (Coronella girondica), la culebra de Esculapio (Elaphe longissima), la culebra de collar (Natrix natrix), la culebra viperina (Natrix maura) y la culebra de escalera (Elaphe scalaris).

Para diferenciar una víbora de una serpiente o culebra común en España es importante fijarse en varios rasgos físicos y de comportamiento. En general, las víboras presentan una cabeza de forma triangular y bien diferenciada del cuello, además de un cuerpo más corto, robusto y compacto. En cambio, las culebras suelen tener la cabeza más redondeada y poco marcada respecto al cuerpo, que es más largo y delgado.

Otro detalle clave son las pupilas: en las víboras suelen ser verticales, similares a las de los gatos, mientras que en las culebras son redondeadas. También pueden observarse diferencias en las escamas, aunque este aspecto es más técnico y difícil de apreciar sin experiencia, ya que las víboras tienden a tener escamas más pequeñas y las culebras escamas más grandes y visibles.

En caso de mordedura de serpiente, lo más importante es mantener la calma y acudir lo antes posible a un centro sanitario. Es recomendable evitar el movimiento para reducir la circulación del veneno y anotar la hora del incidente, así como la zona afectada. Como primeros auxilios básicos, se aconseja limpiar suavemente la zona con suero o antiséptico, retirar objetos como anillos o pulseras que puedan dificultar la circulación e inmovilizar la extremidad. En caso de dolor, puede aplicarse frío moderado, pero nunca hielo directamente sobre la piel. Se calcula que menos del 1% de las mordeduras de víboras en España presentan complicaciones graves.

Lo último en Curiosidades

Últimas noticias