La reflexión de Daniel Kahneman, psicólogo y premio Nobel de Economía: «El dinero no compra la felicidad, pero la falta de dinero si compra la miseria»
Este psicólogo señaló que la falta de recursos está relacionada con la falta de felicidad
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La típica frase repetitiva que se entrelaza entre dos términos completamente opuestos, el dinero y la felicidad, no supone necesariamente que ganar más dinero desemboque en la felicidad plena. Aunque, el matiz más importante llega en el momento de la ausencia de recursos económicos porque podría generar preocupación, inseguridad y sufrimiento. El psicólogo Daniel Kahneman planteó la diferencia entre ambas. Su reflexión sobre el dinero señala que la falta de recursos puede contribuir directamente a la infelicidad.
El dinero y la obsesión
En la telenovela brasileña Avenida Brasil, el personaje de Nilo muestra una relación conflictiva con el dinero. El villano desea conseguir recursos a cualquier precio y utiliza el engaño y distintas estrategias para obtener ventajas. Aún así, alcanzar sus objetivos económicos no consigue transformar su vida en una historia de felicidad. Además, cuando consigue el dinero la sensación de amargura, soledad y algunas conductas destructivas siguieron presentes. La psicología asegura que este comportamiento refleja la idea clara de que el dinero puede solucionar problemas materiales, pero no aquellos relacionados con las emociones, relaciones personales o el sentido de la propia vida.
¿Qué genera la falta de dinero?
Poder disponer de recursos económicos permite cubrir necesidades fundamentales como la vivienda, la alimentación, la educación, la salud o la seguridad. El simple hecho de necesitar algún tipo de recurso básico produce preocupación que podría llegar a ocupar una parte importante de la vida de la persona afectada. Además, la inseguridad económica genera ansiedad y mantiene a una persona en una situación de preocupación constante por el presente y el futuro. Por lo tanto, afirmar que el dinero no compra la felicidad y pensar que el dinero no importa, no suponen lo mismo.
¿Qué da el dinero?
En este caso, la respuesta es subjetiva porque depende de qué entienda cada persona por felicidad. El dinero proporciona seguridad, estabilidad y acceso a determinadas oportunidades, sobre todo cuando cubre necesidades esenciales. Aunque, no garantiza la satisfacción de la vida y no sustituye el afecto o la sensación de bienestar.
La conclusión de los expertos
La psicología afirma que estos dos puntos de vista diferentes llegan a una misma conclusión. La falta de dinero hace que la vida sea más díficil, pero tener dinero no garantiza tampoco ser feliz. Por eso, los recursos económicos reducen preocupaciones materiales y aportan seguridad, pero la satisfacción personal depende de factores que no aparecen en una cuenta bancaria. Así que, la cuestión se debe enfocar hacia el sufrimiento que puede evitar el dinero y los problemas que se quedan fuera de su alcance.