Curiosidades
Eclipse solar

Pedro Duque, astronauta español, sobre una curiosidad que poca gente sabe: «La Luna se aleja cada vez más de la Tierra, y dentro de millones de años ya no habrá eclipses solares»

  • Alejo Lucarás
  • Licenciado en Comunicación Social por la Universidad Nacional de Córdoba. Redactor SEO especializado en actualidad, ciencia aplicada, tecnología y fenómenos sociales, con un enfoque divulgativo y orientado a explicar al lector cómo los grandes temas de hoy impactan en su vida cotidiana.

Entre los consejos prácticos sobre dónde plantarse para ver el eclipse del 12 de agosto o qué gafas usar, Pedro Duque desliza en sus vídeos algún dato que no tiene una utilidad inmediata, pero que se queda rondando en la cabeza mucho después de haber cerrado la aplicación. Esta vez el dato tiene que ver con el propio destino de los eclipses solares tal y como los conocemos.

El astronauta madrileño lo resume así: la Luna se aleja cada vez más, y dentro de millones de años ya no habrá eclipses solares totales. Una puntualización que, cuando se explica con calma, revela bastante sobre la mecánica que hace posible un fenómeno tan especial como el que se va a vivir este verano en España.

¿Quién es Pedro Duque y de qué habla en su último vídeo sobre el eclipse?

Pedro Duque, único astronauta español que ha viajado al espacio, ha aprovechado la expectación por el eclipse del 12 de agosto para publicar varios vídeos explicativos sobre el fenómeno.

En uno de ellos, posteado en Instagram, repasa dónde verlo mejor (la franja de totalidad recorrerá España de Galicia a Castellón, además de Baleares), qué esperar minuto a minuto y, de paso, suelta la curiosidad astronómica que da título a este artículo.

En el mismo video, afirma que «la Luna se aleja cada vez más de la Tierra, y dentro de millones de años ya no habrá eclipses solares».

Recordemos que nuestro satélite se separa de nosotros unos 3,8 centímetros cada año, un movimiento minúsculo pero constante que los científicos llevan décadas midiendo con precisión gracias a los reflectores que dejaron las misiones Apolo en la superficie lunar.

La causa tiene que ver con las mareas. La atracción gravitatoria de la Luna genera las subidas y bajadas del mar en la Tierra, pero como nuestro planeta gira sobre su eje más rápido de lo que la Luna orbita a su alrededor, esa fricción transfiere energía de rotación terrestre al movimiento orbital lunar.

Por conservación del momento angular, la Luna acelera ligeramente y, como consecuencia, se aleja poco a poco de la Tierra.

¿Por qué ese alejamiento acabará con los eclipses totales?

Este dato conecta directamente con otra coincidencia que Pedro Duque también explica en sus vídeos: el Sol es 400 veces más grande que la Luna, pero también está 400 veces más lejos, así que ambos discos parecen tener el mismo tamaño visto desde la Tierra. Ese ajuste geométrico es lo que permite que la Luna tape el Sol por completo durante un eclipse total.

El problema es que ese equilibrio depende de la distancia actual entre la Luna y la Tierra.

A medida que la Luna se siga alejando, su tamaño aparente en el cielo irá reduciéndose poco a poco, hasta que llegue un momento en que ya no sea lo bastante grande para cubrir el disco solar por completo en ningún punto de su órbita.

Los cálculos astronómicos sitúan ese momento dentro de varios cientos de millones de años, cuando los eclipses totales dejarán de ser posibles y solo quedarán los eclipses anulares, en los que un fino anillo de luz solar rodea a la Luna sin llegar a ocultarla del todo.

¿Por qué el eclipse del 12 de agosto es más que especial para la astronomía?

Esa larga cuenta atrás hace todavía más valioso lo que va a ocurrir este verano. El eclipse del 12 de agosto será el primer eclipse total de Sol visible desde la España peninsular en más de un siglo, ya que el anterior se remonta a 1905.

Además, forma parte de una tríada poco habitual de eclipses ibéricos: a este le seguirá otro eclipse total el 2 de agosto de 2027, visible especialmente en el sur de la península, y un eclipse anular el 26 de enero de 2028.

Mientras la Luna sigue alejándose centímetro a centímetro cada año, España se prepara para disfrutar de tres citas astronómicas consecutivas que no volverán a repetirse con esta frecuencia en muchísimo tiempo.

Y serían cuatro, si contamos las Perseidas, una lluvia de meteoros producida cuando la Tierra cruza los restos de polvo del cometa Swift-Tuttle. En España se pueden ver desde mediados de julio hasta finales de agosto, alcanzando su pico máximo durante la noche del 12 al 13 de agosto.