No vale cualquier pan: el chef Rafuel desvela su truco infalible para que las torrijas no se le rompan
La Cuaresma y la Semana Santa llena los hogares de aromas tradicionales, y pocas recetas recuerdan tanto a esta época como las torrijas. Sin embargo, no siempre es sencillo prepararlas sin que se deshagan o queden secas.
El chef barcelonés Rafa Antonín, más conocido en redes sociales como Rafuel, ha compartido su secreto para conseguir unas torrijas perfectas, combinando técnicas tradicionales con un enfoque innovador que garantiza textura y sabor excepcionales.
Así puedes lograr unas torrijas perfectas: cómo elegir el pan ideal y su grosor
Según informa Telecinco, uno de los pilares para que las torrijas no se rompan es el pan. Rafuel subraya que no cualquier pan sirve. El pan brioche es su favorito, pero debe cortarse más grueso que la rebanada que usaríamos con pan tradicional.
El brioche, más suave y esponjoso, necesita un grosor mayor para empaparse sin desmoronarse. Además, recomienda emplear pan del día anterior y retirar los bordes, logrando así una torrija jugosa y uniforme. La elección correcta del pan es el primer truco para unas torrijas resistentes y sabrosas.
Cómo preparar torrijas jugosas con leche y nata infusionadas
El secreto del chef no termina en el pan. Para lograr torrijas cremosas y llenas de sabor, Rafuel combina leche entera con nata en partes iguales. Esta mezcla permite que el pan absorba el líquido sin romperse, mientras se enriquece con suavidad.
Asimismo, aconseja infusionar la leche con piel de limón, naranja y canela antes de añadir el huevo, para que las torrijas tengan un aroma profundo y equilibrado que recuerde a los clásicos caseros.
Batido de huevo en la infusión: el secreto para unas torrijas más firmes
En lugar de pasar las torrijas por huevo después de remojarlas, Rafuel recomienda incorporarlo directamente a la mezcla templada de leche y nata.
Esta técnica evita que el huevo se cuaje y asegura que cada torrija quede jugosa y consistente, especialmente si se opta por versiones al horno o caramelizadas.
Pasos finales: caramelización y presentación de unas torrijas irresistibles
El último paso es la caramelización. Espolvorear azúcar y tostarla ligeramente crea una capa crujiente que contrasta con el interior cremoso. Retirar los bordes y presentar las torrijas de manera uniforme potencia la estética y la experiencia al degustarlas.
Con estos consejos, cualquier amante de la cocina puede preparar estos dulces jugosos y resistentes, preservando el sabor y la textura que hacen de esta receta un clásico de Semana Santa.
El proceso exige paciencia en el remojo, permitiendo que el pan absorba bien la mezcla antes de manipularlo. También insiste en controlar la temperatura, evitando un fuego excesivo que pueda quemar el exterior y dejar el interior frío.
Historia de las torrijas
Las torrijas tienen raíces en la antigua Roma. Eran conocidas como aliter dulcia, un plato de pan remojado en leche y endulzado con miel. Con el tiempo, la receta evolucionó en Europa, incorporando huevos antes de freír y extendiéndose a Francia y España.
Según señala la Pastelería La Mallorquina, en España, las primeras referencias documentadas aparecen en los recetarios de Domingo Hernández de Maceras (1607) y Francisco Martínez Motiño (1711).