Curiosidades

Napoleón Bonaparte: «China es un gigante dormido, déjalo dormir, porque cuando despierte, moverá el mundo»

Después de más de 200 años de su fallecimiento, la figura de Napoléon Bonaparte, emperador francés entre 1804 y 1814, sigue muy vigente. El de Ajaccio, además de ser un conquistador nato, dejó una reflexión para la historia que se puede aplicar a día de hoy: «China es un gigante dormido. Déjalo dormir, porque cuando despierte, moverá el mundo».

Y es que el militar contaba con una mente prodigiosa y era un excelente estratega. Buena prueba de ello fue cuando engañó al Gobierno español de la época para invadir Portugal, para acabar conquistando nuestro territorio hasta que los insurgentes lograron echarle en 1814 tras seis años de sublevación, cuando Madrid se levantó en armas el 2 de mayo de 1808 contra el invasor.

Una reflexión que acabaría prediciendo el futuro

Si bien es cierto que el gigante asiático no era lo que es hoy en día, debido a su estancamiento frente a las revoluciones industriales en Europa, China ya era una gran potencia económica y contaba con el imperio más poblado del mundo, con una cifra de habitantes superior a 300 millones. 

Y es que Napoleón ya parecía atisbar el futuro que le deparaba al país de la gran muralla. Durante su exilio en Santa Elena, en 1816, describió a China como el «gigante dormido» que era mejor no despertar. A día de hoy, ese gigante dormido está más despierto que nunca. Siendo una de las principales potencias del mundo, ya no es que mire de tú a tú al viejo continente, sino que en muchos aspectos le ha superado ampliamente. 

Cómo es China en la actualidad

El país presidido por Xi Jinping se ha abierto su propio camino a pasos agigantados y ha puesto en jaque a los mercados occidentales en lo que va de siglo. En España, los ejemplos más claros los vemos en comercios, restauración y automoción. Lo que hasta hace 15 años eran unos pocos establecimientos en determinados puntos de las principales ciudades, se ha convertido a día de hoy en, al menos, un negocio chino en cualquier municipio. 

Pero el golpe más significativo lo encontramos en el sector automovilístico. La irrupción de los vehículos chinos en los últimos cinco años, tanto a nivel europeo como a nivel nacional, ha supuesto que las principales marcas europeas miren con preocupación el futuro que les espera. BYD, MG, Omoda y Jaecoo, entre otras, le han comido la tostada incluso a marcas premium. Toda una declaración de intenciones de un país que lleva ya un tiempo dejando claro que vino para quedarse.