Hace más de 90 años Toyota compró una prensa de 700 toneladas y después de dar la vuelta al mundo, ahora la usa para fabricar pilas de combustible
Toyota compró una prensa de 700 toneladas en 1934 y más de 90 años después sigue trabajando en Japón.
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En una fábrica de coches es normal que la maquinaria se vaya renovando con el paso de los años. Llegan nuevos sistemas de producción, cambian los modelos que salen de las líneas y algunas máquinas terminan siendo sustituidas por otras más modernas. Sin embargo, Toyota conserva una que lleva trabajando desde 1934. Se trata de una enorme prensa Komatsu de 700 toneladas que es incluso anterior a la propia Toyota Motor Corporation.
Y lo más curioso no es únicamente que haya sobrevivido más de nueve décadas. Durante todo este tiempo ha trabajado en Japón, cruzó el océano para pasar más de 60 años en Brasil y, cuando parecía que ya no iba a trabajar más, Toyota decidió llevarla de vuelta a casa. Tras restaurarla, no la colocó en un museo sino que en la actualidad, la prensa sigue funcionando y actualmente fabrica piezas destinadas a módulos de pila de combustible.
Hace más de 90 años Toyota compró una prensa que sigue usando
Para conocer el origen de esta máquina hay que remontarse a 1934. En aquel momento Toyota Motor Corporation todavía no existía. Kiichiro Toyoda estaba desarrollando el negocio automovilístico dentro de Toyoda Automatic Loom Works, la compañía familiar dedicada originalmente a los telares. Fue entonces cuando encargó a Komatsu una prensa de 700 toneladas. La máquina comenzó así su historia tres años antes de la creación de Toyota Motor Corporation, que llegó en 1937.
Poco después tendría que afrontar su primer traslado. En 1938, la producción de automóviles pasó de la planta de prototipos situada en Kariya a la fábrica de Koromo, actual planta de Honsha, en Toyota City. Mover semejante máquina hace casi 90 años no era sencillo. Toyota conserva el relato de que fue transportada durante unos 15 kilómetros utilizando un carro tirado por bueyes. Un recorrido pequeño comparado con el que le esperaba unas décadas después.
Traslado a Brasil para fabricar coches y de vuelta a Japón
En 1962 Toyota trasladó la prensa a la planta de São Bernardo, en el estado brasileño de São Paulo. No era una fábrica cualquiera: se trataba de la primera planta de producción de Toyota fuera de Japón. La veterana Komatsu encontró allí un nuevo trabajo. Entre las piezas que produjo estaban componentes para el Toyota Bandeirante, la versión brasileña del Land Cruiser. Lo que podía haber sido la última etapa de una máquina que ya acumulaba casi tres décadas de servicio terminó prolongándose durante más de 60 años.
La prensa permaneció en São Bernardo hasta 2023. Ese año Toyota puso fin a la producción en la histórica fábrica brasileña y apareció una pregunta inevitable: qué hacer con una máquina construida en 1934 que había acompañado a la empresa prácticamente desde sus orígenes. Estaba la opción de enviarla al desguace pero finalmente no fue así.
Cuando se consultó a Akio Toyoda sobre el futuro de la máquina, se apostó por lo que la compañía denomina «conservación funcional». Es decir, conservar la prensa por su valor histórico, pero no como una simple pieza de exposición.
La intención era que continuara trabajando.
En junio de 2024, después de más de seis décadas en Brasil, la prensa regresó a la planta de Honsha, precisamente el lugar en el que había trabajado antes de cruzar el océano. Antes de ponerla nuevamente en funcionamiento había que restaurarla. Y entonces apareció un problema inesperado: no estaba claro cuál había sido su color original.
Las fotografías conservadas de los años treinta eran en blanco y negro y la máquina había recibido distintas capas de pintura. El equipo de restauración fue retirándolas hasta encontrar el tono original. Así, el blanco y amarillo que lucía durante su etapa brasileña dejó paso nuevamente al gris.
De fabricar coches a producir piezas para pilas de combustible
La historia podría haber terminado con la prensa restaurada y expuesta como recuerdo de los primeros años de Toyota. Al fin y al cabo, pocas máquinas industriales pueden presumir de haber trabajado durante más de 90 años y en dos continentes. Pero Toyota quería que siguiera haciendo aquello para lo que fue construida.
Según explica la propia compañía, actualmente la prensa produce piezas para módulos de pila de combustible. El contraste es considerable: una máquina encargada en 1934, cuando Toyota Motor ni siquiera existía, participa ahora en la fabricación de componentes relacionados con una tecnología que la compañía continúa desarrollando. Su recorrido resume además una parte de la historia del fabricante japonés. Estuvo presente en los primeros años de su producción automovilística, trabajó durante décadas en la primera fábrica de Toyota fuera de Japón y finalmente regresó al lugar del que había salido en los años sesenta. Y ahora, más de de 90 años después, la prensa Komatsu de 700 toneladas no se ha jubilado ni se ha convertido en una pieza de museo. Después de cruzar el mundo y volver a Japón, Toyota ha decidido conservarla de una forma poco habitual: manteniéndola en funcionamiento.