Curiosidades
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Los expertos en limpieza coinciden: ésta es la forma correcta de colgar el papel higiénico para reducir los residuos

  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

¿Alguna vez te has preguntado cuál es la forma correcta de colocar el papel higiénico? Hay quienes prefieren poner la hoja hacia delante, mientras que otros tienen la costumbre de situarla hacia el lado de la pared. Hasta ahora, se consideraba una cuestión trivial, sin más importancia que la meramente estética. Sin embargo, los expertos aseguran que una forma es mucho más higiénica que la otra, ya que reduce los residuos.

Al colocar el papel higiénico con la hoja hacia la pared hace que las manos rocen la pared cada vez que se utiliza. La pared, situada junto al inodoro, acumula miles de partículas y residuos, los cuales entran en contacto con la mano cuando se pone el rollo de esta manera. En consecuencia, los microorganismos se pueden extender por el resto de la casa, aumentando el riesgo de infección.

La forma correcta de colocar el papel higiénico

En cambio, colocar el rollo de manera que el extremo del papel quede hacia delante permite arrancar los trozos con mayor facilidad y evita tocar innecesariamente el resto del rollo. Además, las manos no entran en contacto con la pared, lo que contribuye a reducir la acumulación de gérmenes y mejora la higiene. Por lo tanto, poner el papel con la hoja orientada hacia delante resulta una opción más higiénica y práctica que hacerlo al revés. No solo disminuye el riesgo de contaminación, sino que también hace más cómodo el uso diario.

Aun así, muchas personas siguen prefiriendo colocar el rollo con la hoja orientada hacia la pared, ya sea por costumbre o por estética, y no tienen intención de cambiar este hábito, aunque no sea la opción más recomendable desde el punto de vista higiénico. En estos casos, los expertos recomiendan desinfectar con frecuencia la pared donde está instalado el portarrollos.

Bacterias en el baño

Una investigación realizada por la Universidad de Colorado concluyó que gran parte de las superficies del baño albergan bacterias, como la Escherichia coli (E. coli), un microorganismo presente en las heces humanas que puede provocar intoxicaciones alimentarias. Según recoge Inc., estos gérmenes se pueden pasar con facilidad de las superfici a las manos y, posteriormente, propagarse a cualquier superficie que se toque.

Asimismo, del inodoro también se liberan diminutas gotas en suspensión, conocidas como aerosoles, que pueden transportar distintos microorganismos. Entre ellos se encuentran bacterias de géneros como Aeromonas, Bacillus, Campylobacter, Clostridium, Escherichia, Klebsiella, Pseudomonas, Salmonella, Serratia, Shigella y Staphylococcus. Diversas investigaciones han demostrado que, tirar de la cadena, el movimiento del agua favorece la formación de estos aerosoles, que pueden contener microorganismos procedentes del tracto intestinal o urinario.

Las alternativas del futuro

En los últimos años, diversos estudios han puesto el foco en los compuestos que se utilizan para la fabricación del papel higiénico. Un trabajo realizado por investigadores de la Universidad de Florida y publicado en la revista Environmental Science & Technology Letters detectó la presencia de PFAS (sustancias perfluoroalquiladas y polifluoroalquiladas). Estos compuestos, muy resistentes al agua y a las manchas, tienen efectos negativos para el medioambiente y la salud.

La exposición a los PFAS se ha asociado con alteraciones hormonales, problemas en el sistema inmunitario, un mayor riesgo de determinados tipos de cáncer y posibles trastornos en el desarrollo infantil. Aunque estas sustancias se encuentran en numerosos artículos de uso cotidiano, su detección en el papel higiénico ha reabierto el debate, ya que parte de estos compuestos puede acabar en las aguas residuales y, posteriormente, reincorporarse al medio ambiente e incluso a la cadena alimentaria.

A ello se suma el impacto ambiental que supone la fabricación de papel higiénico. Sólo en Estados Unidos se estima que cada día se talan más de 27.000 árboles con este fin. Además, el proceso requiere un elevado consumo de agua, utiliza productos químicos para el blanqueado y genera residuos plásticos para el envoltorio.

Ante este panorama, cada vez son más las personas que buscan reducir o incluso eliminar el uso del papel higiénico convencional. Entre las opciones más extendidas destaca el bidé, teniendo en cuenta que el uso de agua para la higiene personal no sólo mejora la limpieza, sino que también contribuye a disminuir el consumo de papel.

Otra alternativa que poco a poco gana popularidad es el papel higiénico reutilizable elaborado con tela o algodón. Estos paños se lavan tras cada uso y se guardan en recipientes específicos hasta el momento de su limpieza.

Finalmente, cada vez son más los hogares que optan por la instalación de una ducha de mano, ampliamente extendida  en países como Japón, Tailandia, India o Indonesia. Este sistema se instala junto al inodoro y permite realizar la limpieza con un chorro de agua a presión. Su principal ventaja es que ofrece una higiene más completa que el papel higiénico, al tiempo que reduce el consumo de papel y la generación de residuos.