Curiosidades
Refranero español

El curioso refrán madrileño que nadie conoce en el resto de España: nació de la rivalidad entre capital y pueblos

  • Manuel Morera
  • Periodista y fundador del pódcast V9, el programa de F1 más escuchado de España. Universidad de Valencia y Radio 3. Anteriormente en ElDesmarque, Levante TV y Las Provincias.

Hay expresiones que usamos todos los españoles, pero otras sólo se conocen en una región concreta. Por ejemplo, un refrán de Madrid diferencia a los que han nacido en la capital de los que no.

La frase La orquesta de Algete: tres bombos y un clarinete no significa nada para la mayoría de españoles, pero para los madrileños es un refrán muy conocido. Se usa para burlarse de aquello que promete mucho y ofrece muy poco.

Pero lo más curioso es que detrás de este refrán madrileño hay una anécdota real, que nació entre fiestas patronales y disputas. Con el tiempo, se ha instaurado en el idioma.

‘La orquesta de Algete: tres bombos y un clarinete’: el refrán más madrileño

El significado del refrán es de sobra conocido para cualquier madrileño: se utiliza para describir situaciones descompensadas, exageradas o ridículas. Aquellas en las que hay una gran puesta en escena, pero un contenido escaso.

La imagen es bastante visual. Una orquesta formada únicamente por tres bombos (percusión y ruido) y un solo clarinete, el que se supone que tiene que aportar la armonía.

Obviamente, el resultado de esa mezcla es muy previsible. El ritmo lo invade todo y la música queda sepultada por el ruido. Así que el significado era, en un inicio, literal.

Por eso cuando en Madrid se habla de la orquesta de Algete se señala con humor que algo no está equilibrado. Sirve para una fiesta, un discurso, una persona, etc.

Tampoco pienses que es un insulto. Es una burla suave, irónica y con el toque de chulería que caracteriza a los madrileños.

El refrán que nació de la rivalidad entre Madrid y sus pueblos periféricos

El refrán se remonta a las fiestas patronales de Algete, un municipio situado al norte de la Comunidad de Madrid. En una época marcada por la escasez de recursos, la cofradía o el ayuntamiento local sólo pudieron contratar una formación musical muy limitada.

La orquesta, cuentan, estaba compuesta por tres bombos y un clarinete. No había trompetas, saxofones ni violines. El resultado fue muy poco melódico. Mucho ritmo, sí, pero apenas música.

La escena llamó la atención de quienes acudieron a aquellas fiestas y, como suele ocurrir en Madrid, la anécdota se transformó en chascarrillo. Con el paso del tiempo, el episodio se exageró, se adornó y acabó cristalizando en forma de refrán.

No como un ataque a Algete, sino como una broma sobre la precariedad. Además, encajaba a la perfección en la rivalidad entre Madrid capital y sus municipios periféricos.

Otros refranes madrileños que nacieron en las calles de la capital

Ni mucho menos es un caso único. Hay muchas frases hechas que nacieron en Madrid. Otra famosa es Esto parece la casa de Tócame RoqueDe hecho, también nació de una historia real.

La casa de Tócame Roque que dio origen al refrán no es una creación literaria ni una anécdota que se transmitió de generación en generación. Realmente fue una corrala ubicada en el número 49 de la calle Barquillo de Madrid.

En los bajos se situaban los talleres y en las plantas superiores se desarrollaba la vida social y familiar. Obviamente, al acumular a tanta gente en poco espacio era normal que hubiera conflictos.

La anécdota sobre el origen es que dos hermanos, Juan y Roque, se peleaban por quién era el propietario de la corrala. Ambos eran herederos pero no se ponían de acuerdo sobre cómo dividirla.

Durante las discusiones era común escuchar a los hermanos gritarse «Tócame Roque» y «Tócame a mí», lo que acabó dando origen a la expresión.