Científicos y religiosos no dan crédito: recuperan 42 páginas de un manuscrito del Nuevo Testamento
Un equipo de expertos logra reconstruir un manuscrito perdido del Nuevo Testamento del siglo VI d.C. gracias a la tecnología
Robert de Niro (82 años): "Soy como Dios y Dios es como yo, soy tan grande como Dios, él es del mismo tamaño que yo, no esta por encima de mi ni yo estoy por debajo de él"
La psicología sugiere que cuando celebramos un gol de España, en nuestro cerebro se activa un mecanismo de recompensa y euforia colectiva
La canción de 1984 que nació de la nada y 42 años después sigue siendo uno de los mayores himnos de la historia de la música española

Expertos de la Universidad de Glasgow han descubierto un hallazgo que ha sorprendido al mundo científico y religioso, ya que se han logrado recuperar 42 páginas que habían sido perdidas del Antiguo Testamento. Lo que más ha sorprendido no ha sido la antigüedad de los textos, sino cómo han podido rescatar escritos que llevaban siglos ocultos.
Manuscrito del siglo VI
Los textos recuperados pertenecen al Codex H, un manuscrito griego del siglo VI en pergamino que contiene las epístolas paulinas, que son las 13 cartas atribuidas a Pablo de Tarso, o como es conocido, San Pablo, dirigidas a las comunidades primitivas para ayudar a crear la iglesia primitiva. Es uno de los textos más importantes del Nuevo Testamento.
Durante siglos, este manuscrito ha permanecido incompleto. En la Edad Media, las páginas fueron separadas y reutilizadas como material para encuadernar otros libros, lo que provocó la pérdida de gran parte del contenido original.
La tecnología que lo ha hecho posible
Este hallazgo ha sido posible gracias a una nueva tecnología que se llama imagen multiespectral, que permite detectar restos de tinta que se han borrado con el paso del tiempo y que para el ojo humano pasan desapercibidos.
Los investigadores de la Universidad de Glasgow han analizado las páginas con luz ultravioleta e infrarroja, logrando así recuperar los textos que se habían deteriorado con el largo periodo de tiempo que ha pasado.
Este proceso ha permitido reconstruir lo que los expertos de esta universidad han denominado como «texto fantasma», que es un contenido que no existe como tal, pero que gracias a la tecnología se puede leer.
Hallazgo que une ciencia y religión
Este descubrimiento ha generado gran interés tanto en el ámbito académico como en el religioso. Para los científicos, supone un gran avance de las nuevas tecnologías aplicadas a la historia. Para los más fieles, es una nueva oportunidad de acercarse a los orígenes del cristianismo con una nueva perspectiva del Nuevo Testamento.