Alejandro Magno, rey de Macedonia, y su reflexión sobre la resiliencia: «El esfuerzo y el riesgo son el precio de la gloria, pero es una cosa preciosa el vivir con valor y morir dejando una fama eterna»
Alejandro buscaba transmitir que el éxito tiene un coste, como son el esfuerzo diario y el peligro
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A lo largo de la historia, grandes personajes han dejado frases que siguen inspirando siglos después. Alejandro Magno, rey de Macedonia y uno de los grandes conquistadores de la Antigüedad, vinculó la gloria con el esfuerzo, el riesgo y la valentía en una reflexión que también puede leerse como una lección sobre la resiliencia: “El esfuerzo y el riesgo son el precio de la gloria, pero es una cosa preciosa el vivir con valor y morir dejando una fama eterna”.
Alejandro buscaba transmitir que el éxito tiene un coste, como son el esfuerzo diario y el peligro. Al mismo tiempo, recordaba que la vida tiene un valor más profundo cuando se afronta con decisión y arrojo y que la muerte física llega a importar menos si se deja una huella eterna y memorable en el mundo.
Partiendo de su frase, creía que el peligro es real, pero que el miedo es una elección mental que puede llegar a ser dominada. Es por ello que es importante inspirar con el ejemplo y no ordenando desde la retaguardia, sino exponiéndose al mismo peligro que sus soldados para ganarse el derecho a dirigirlos.

Alejandro Magno
Alejandro Magno nació en Pella y fue rey de Macedonia desde el año 336 a. C. hasta su muerte. Llegó a recibir clases del famoso filósofo griego Aristóteles, quien le llegó a enseñar ciencia, literatura y filosofía. En diez años de campañas militares, llegó a crear uno de los imperios más grandes de la Edad Antigua, extendiéndose desde Grecia y Egipto hasta la India.
En el 323 a. C. murió en Babilonia después de una enfermedad que se piensa que era malaria, que se prolongó durante varios días. Tras su fallecimiento, sus generales se enfrentaron por el control de los territorios conquistados. A día de hoy, su tumba es un gran misterio que se desconoce. Su imperio cambió para siempre y su nombre siguió siendo una herramienta de poder para quienes llegaron después.
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