El Consell de Pérez Llorca alivia a las clases medias valencianas con una nueva rebaja fiscal de 600 €
Se trata de una medida dirigida a las clases "olvidadas" por la izquierda y en respuesta al "infierno fiscal" de Sánchez
La nueva bajada de impuestos supone un ahorro de 160 millones para las familias valencianas

El Consell que preside Juanfran Pérez Llorca ha aprobado este martes una nueva bajada de impuestos para las clases medias, «las grandes olvidadas por el Gobierno del Botánico», como las ha definido el conseller de Hacienda, el alicantino José Antonio Rovira. La medida supondrá un ahorro medio de 600 euros anuales para las rentas comprendidas entre los 20.000 y los 30.000 euros. Pero su público objetivo es mucho mayor. Porque va destinado, principalmente, a las rentas de menos de 30.000 euros hasta los 72.000 euros.
En cifras absolutas, las nuevas medidas del Consell supondrán un ahorro a las familias valencianas de 160 millones de euros anuales. Y una respuesta al «infierno fiscal» instaurado por el Ejecutivo del socialista Ximo Puig, del que formó parte el actual ministro de Hacienda, Arcadi España, y Compromís. La medida repercutirá ya en la declaración de la renta del próximo año 2027 y se efectuará en dos partes. Una, en el ejercicio actual. Y otra, en el próximo año 2027.
En su conjunto, según ha explicado José Antonio Rovira, se trata de una reducción de los tipos autonómicos del IRPF en prácticamente casi la totalidad de los tramos, con una intensidad mucho mayor para rentas medias y bajas. Especialmente, como se ha dicho, va a afectar a los niveles comprendidos entre 32.000 y 72.000 euros. Es decir, «las grandes olvidadas», las clases medias. Beneficiará a 2,7 millones de contribuyentes. Prácticamente, la totalidad. Y generará un ahorro fiscal de 160 millones de euros para ellos.
Según las previsiones del Consell, el 72% de las personas beneficiarias corresponden a contribuyentes con rentas por debajo de los 30.000 euros. Mientras que el 87% del ahorro total se concentra en rentas por debajo de los 80.000 euros. La reforma mantiene la progresividad del impuesto. Y prevé reducciones generalizadas de tipos entre 0,2 y 0,6 puntos. No hay modificaciones para las rentas que superan los 150.000 euros.
La aplicación es para el IRPF de este año 2026, que se declarará en 2027. La reforma se llevará a cabo en dos fases. Una, en este 2026. Y otra, en 2027. Y sus objetivos son la reducción de la carga fiscal sobre rentas bajas y medias, por un lado. Y mantener la progresividad del impuesto, por otro. Pero, sobre todo, se trata de tener un control absoluto del impacto presupuestario que las citadas medidas provocan.
Así, para un tramo entre 20.000 y 30.000 euros para una familia que se acoja «a prácticamente la gran mayoría de deducciones», en palabras de José Antonio Rovira, puede llegar casi a 600 euros. En el caso de familias con un tramo entre 30.000 y 40.000 euros, una familia que pueda acogerse a las deducciones, podrá ahorrarse casi 650 euros.
Lo verdaderamente novedoso de la medida es que a las clases medias valencianas podrán aplicarse por primera vez las deducciones que PP y Vox pusieron en marcha al llegar al Gobierno, en la primavera de 2023.
Además, se incorporan modificaciones en el impuesto de sucesiones y donaciones. Esas modificaciones están dirigidas a facilitar la continuidad de las empresas familiares y favorecer los procesos de relevo generacional.
Con esta reforma, el Consell facilita el relevo generacional en esas empresas, ampliando el círculo de potenciales beneficiarios hasta el cuarto grado de parentesco. El objetivo aquí es reforzar la viabilidad de las mencionadas empresas, porque representan más del 90% del tejido empresarial.