La psicología revela qué hay detrás de quienes no pueden dejar de mirar el correo del trabajo en vacaciones
Ya sea en montaña o en la playa, el descanso se ha hecho necesario estos días
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En estas próximas semanas (o incluso ya desde antes en el caso de los más adelantados), millones de españoles disfrutarán de unas merecidas vacaciones. Días de descanso en los que uno puede desconectar de las exigencias laborales y las responsabilidades, recargar pilas y pasar tiempo libre con la familia y los amigos.
Ya sea en montaña o en la playa, el descanso se ha hecho necesario estos días. Sin embargo, no todos son capaces de desconectar de la misma manera. Hay quienes no pueden soltar su teléfono de las manos durante las vacaciones, tentados de ver el correo de empresa por si llega algún mensaje de importancia. O quienes no son capaces de ignorar el grupo de WhatsApp con el resto de compañeros de trabajo.
Físicamente no se está en la oficina, pero, por momentos, la cabeza se encuentra inmersa en lo que ocurre en el trabajo. Eso puede derivar en ansiedad o dificultad para dormir, sensación de cansancio y dificultad para disfrutar del presente. Los psicólogos ven cada vez más difícil desconectar debido al teletrabajo y la hiperconectividad digital. «Vivimos en una cultura que valora la productividad por encima del bienestar. Muchas personas sienten que deben demostrar constantemente su compromiso con la empresa, incluso durante su tiempo libre», explican los psicólogos.

Consejos para poder desconectar
“La desconexión real del trabajo no es un capricho: es una necesidad para la salud mental”, explican desde el centro de psicología ‘Psicólogo Chamberí’. Es por ello que es necesario seguir una serie de pautas durante las vacaciones, como cerrar los asuntos pendientes, delegar en tareas más urgentes, avisar al equipo y a los clientes de su ausencia y activar una respuesta automática en el correo. Es preferible que las reuniones no sean justo al volver de las vacaciones.
Es ideal también eliminar las aplicaciones laborales durante esos días, así como silenciar las notificaciones que tengan relación con el trabajo. Además, es sano dedicar tiempo a actividades que puedan nutrir tanto psicológica como emocionalmente, como paseos o hacer deporte. Es importante hacerlo para incentivar la desconexión digital, para reducir el uso de los dispositivos electrónicos y las redes sociales durante un tiempo.
Pero por encima de todo, destaca el trabajar la culpa por “no estar haciendo nada”. Y es que muchas personas sienten culpa por descansar, «especialmente si están muy identificadas con su rol laboral». Abordarlo requiere un cambio de pensamiento: para mejorar el rendimiento y ser más productivo, es importante descansar.