Ciencia
Seguridad marítima

Noruega desafía a la Naturaleza (y sale ganando): construye el primer túnel submarino del mundo para cruceros con 1,7 km perforados en la roca

Noruega ha confirmado la construcción del Stad Ship Tunnel, un proyecto sin precedentes que permitirá el paso de cruceros y grandes embarcaciones a través de un túnel excavado en la roca. La infraestructura se ha concebido para mejorar la seguridad marítima y reducir los riesgos asociados a uno de los tramos de costa más complejos del país.

Aunque los túneles para carreteras y ferrocarriles forman parte del paisaje europeo desde hace décadas, nunca se había planteado una obra de estas características para barcos de mar abierto.

El primer túnel del mundo diseñado para cruceros y grandes barcos

El Stad Ship Tunnel se convertirá en el primer túnel marítimo de gran escala construido específicamente para embarcaciones comerciales y de pasajeros. La infraestructura atravesará la península de Stad por su punto más estrecho, conectando los fiordos de Moldefjorden y Kjødepollen.

La Agencia Costera de Noruega (Kystverket) ha confirmado que la obra contará con una inversión de 8.600 millones de coronas noruegas, equivalentes a unos 782 millones de euros.

Tras la aprobación definitiva otorgada por el Parlamento noruego el pasado 19 de junio, la entidad ha asegurado que ya está preparada para iniciar los procedimientos previos a la construcción.

El túnel tendrá una longitud de 1,7 kilómetros, aunque alcanzará los 2,2 kilómetros si se incluyen las estructuras de acceso situadas dentro del agua. Además, contará con unas dimensiones excepcionales: 50 metros de altura y 36 metros de anchura.

Estas características permitirán el tránsito de buques de hasta unos 140 metros de eslora y con un calado máximo de 12 metros, incluyendo los barcos que actualmente operan en las rutas costeras noruegas.

La obra busca evitar el tramo marítimo más peligroso de la costa noruega

La razón principal que explica este ambicioso proyecto es la peligrosidad del mar de Stadhavet, situado junto al cabo Stad. Se trata de una de las zonas más expuestas de toda la costa noruega y una de las más complicadas para la navegación.

Las autoridades han señalado que esta área registra condiciones meteorológicas adversas alrededor de 100 días al año. La situación se ve agravada por las corrientes que se generan en el punto donde confluyen el mar del Norte y el mar de Noruega, lo que dificulta notablemente el paso de las embarcaciones.

Como consecuencia, numerosos barcos se ven obligados a esperar durante días hasta encontrar una ventana de tiempo favorable para continuar su ruta. Según los datos oficiales, los accidentes registrados en estas aguas desde el final de la Segunda Guerra Mundial han causado 33 víctimas mortales.

Por este motivo, Kystverket ha defendido que el objetivo prioritario del túnel es aumentar la seguridad de pasajeros, tripulaciones y embarcaciones. Una vez entre en funcionamiento, la agencia ha calculado que aproximadamente el 81 % del tráfico marítimo actual podrá utilizar esta ruta interior para evitar rodear el cabo.

Un proyecto recuperado tras años de retrasos y cancelaciones

La historia reciente del Stad Ship Tunnel ha estado marcada por numerosos cambios. El Parlamento noruego había aprobado inicialmente su construcción en 2021 con un presupuesto de 4.090 millones de coronas, pero el incremento progresivo de los costes modificó los planes previstos.

Las estimaciones llegaron a situarse cerca de los 9.400 millones de coronas, circunstancia que llevó al Gobierno de Jonas Gahr Støre a suspender el proyecto en octubre de 2025. Meses después, en mayo de 2026, el ministro de Finanzas, Jens Stoltenberg, volvió a dejar la obra fuera de los presupuestos estatales.

Sin embargo, durante la revisión presupuestaria de junio, se ha vuelto a recuperar la financiación necesaria para ponerla en marcha. La nueva partida incluye una dotación inicial de 150 millones de coronas destinada a iniciar los trabajos preparatorios.