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Suena raro, pero la ciencia lo respalda: científicos españoles construyen instrumentos musicales con un material de la luna

instrumentos musicales con un material de la luna
Campanas de regolito lunar. Foto: Traginer Music Research Lab.
  • Alejo Lucarás
  • Periodista y redactor SEO especializado en actualidad, ciencia aplicada, tecnología y fenómenos sociales, con un enfoque divulgativo y orientado a explicar al lector cómo los grandes temas de hoy impactan en su vida cotidiana.

La colonización de la Luna plantea un problema logístico elemental. Este es el de transportar desde la Tierra todo lo que se necesita para sostener una base, algo complicado en coste y tiempo. Por eso, la comunidad científica trabaja en el aprovechamiento de los materiales de la Luna disponibles in situ: el polvo y la roca del suelo lunar como materia prima para fabricar lo necesario.

La mayoría de esos proyectos apunta a necesidades básicas de supervivencia. Hablamos de construcción de estructuras, herramientas, aislamiento. Pero un grupo de investigadores españoles ha decidido explorar también las necesidades intangibles que los seres humanos llevan consigo a cualquier lugar al que van. Entre ellas, la música.

Invento español: fabrican campanas con material de la luna en un laboratorio de Zaragoza

¿Qué ocurre cuando intentas construir un instrumento con el suelo de otro planeta? Pues la respuesta la tiene la iniciativa llamada proyecto Hypate. Está coordinada por Carlos Traginer Gómez, músico y luthier de Zaragoza que dirige el Traginer Music Research Lab (TMRL).

A su alrededor se articulan investigadores del CSIC, la Universidad Politécnica de Valencia, la Universidad de Málaga y la Red Española de Planetología y Astrobiología, entre otras instituciones. El instrumento en el que se centran es la campana cerámica: el punto de encuentro entre la cerámica como material y la percusión como disciplina musical.

La pregunta que guía el proyecto es directa: ¿A qué suena la música hecha con materiales de fuera de nuestro planeta? El equipo del Traginer Music Research Lab trabaja para responderla con instrumentos físicos que puedan tocarse, analizarse y compararse con sus equivalentes terrestres.

Lo que hay que saber del regolito, el polvo lunar que sirve de materia prima

El regolito lunar es la capa superficial de roca fragmentada que cubre el suelo de la Luna, formada a lo largo de millones de años por el impacto de meteoritos y la radiación solar. Su composición mineral lo convierte en un candidato viable para fabricar materiales cerámicos in situ.

Usarlo directamente en la Tierra no es posible. Y esto, porque el polvo lunar real tiene un coste de adquisición extremo y presenta riesgos derivados de su radioactividad. El equipo trabaja con simulantes comerciales que replican sus propiedades mineralógicas.

Esos simulantes los suministra Exolith Lab (Orlando, Florida), un laboratorio que colabora con la ESA y la NASA. El proyecto adquirió quince kilos de dos variantes: LHS-1 (que replica las tierras altas lunares) y LMS-1 (que replica los mares lunares).

Con ese material de la Luna recreado, los investigadores diseñaron un proceso que incluye molienda controlada, moldeo en yeso y sinterización a temperaturas de entre 1.100 y 1.150 grados centígrados, obteniendo piezas con una densidad de 2,8 gramos por centímetro cúbico.

Las campanas de regolito suenan más agudas y con un timbre que ningún instrumento terrestre reproduce

Los resultados acústicos tienen características propias que distinguen las campanas de regolito de cualquier equivalente fabricado con cerámica convencional. Su frecuencia fundamental es más alta, su espectro armónico es más simple y su timbre resulta más brillante y compacto.

El comportamiento óptimo se obtiene con mazos de madera y con la campana en posición fija, sin oscilación libre. El proyecto ha acuñado dos términos para describir lo que está abriendo:

  • Exoacústica (el estudio del sonido producido por materiales extraterrestres).
  • Exoluthería (la disciplina de construir instrumentos con esos materiales).

Ambas representan campos de investigación que prácticamente no existían antes de esta iniciativa española.

¿Por qué los astronautas del futuro podrían necesitar un luthier en la Luna?

La música puede parecer un lujo en el contexto de una base lunar. Y desde luego, no lo es para quienes trabajan en el proyecto.

La clave está en la escala de tiempo. Una estancia prolongada en la Luna no puede depender de que todo llegue desde la Tierra. «Es imposible, al menos actualmente, llevar desde la Tierra todo lo que puede hacer falta», señalan los investigadores en ese sentido.

Y claro, eso incluye los objetos culturales y artísticos que hacen habitable un entorno tan extremo desde el punto de vista psicológico.

La hoja de ruta del proyecto contempla escalar el tamaño de los instrumentos, explorar geometrías complejas mediante impresión 3D cerámica y ampliar el trabajo a simulantes del regolito de Marte. Una campana marciana podría ser el siguiente paso de una investigación que empezó con una pregunta absurda y ha terminado produciendo un sonido que nadie había escuchado antes.

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