China se pasa el juego e inventa la agricultura espacial: quiere construir invernaderos para cultivar alimentos en la Luna
China destaca por sus grandes obras de ingeniería, pero en el espacio también está haciendo avances espectaculares. Por ejemplo, quiere cultivar en la Luna mediante invernaderos. Un escenario que cambiaría la conquista de nuestro satélite y la vida en la Tierra.
Y es que el plan no sólo es cultivar en la Luna. La idea es estudiar la construcción de invernaderos en la superficie lunar para sostener misiones más largas, proteger equipos y avanzar hacia sistemas capaces de producir recursos lejos de la Tierra.
Según la agencia china Xinhua, Wang Qiong, ingeniero espacial sénior de la Administración Nacional del Espacio de China, explicó que el nuevo objetivo es levantar un invernadero en la Luna.
El plan de China para construir invernaderos agrícola en la Luna
China lleva tiempo explorando el espacio e intentando aprovechar los recursos lunares, pero para hacer misiones a largo plazo es necesario reducir la dependencia de los suministros enviados desde la Tierra.
La noche lunar dura unos 14 días terrestres y puede llevar las temperaturas hasta los 200 grados bajo cero. En esas condiciones, cualquier robot, vehículo explorador o equipo científico necesita protección.
Ese es el motivo principal por el que China quiere construir directamente en la Luna. Un invernadero serviría como estructura de resguardo y, a medida que las misiones se alarguen, podría convertirse en una pieza mucho más útil para la permanencia humana.
No hablamos sólo de mandar más sondas, sino de imaginar infraestructuras capaces de funcionar en un entorno donde no hay atmósfera respirable, el frío es extremo y cada kilo enviado desde la Tierra cuesta una fortuna.
Es decir, el objetivo último es la agricultura espacial. Si una misión quiere durar semanas, meses o incluso más tiempo, depender siempre de suministros enviados desde nuestro planeta no es lo más óptimo.
Los científicos chinos quieren cultivar alimentos en la Luna
La idea de cultivar alimentos fuera de la Tierra suena a película, pero es una solución muy práctica. Los astronautas necesitan comida, agua y oxígeno, y un sistema cerrado con plantas puede ayudar en los tres frentes.
Un invernadero lunar no sería como uno terrestre. Tendría que controlar temperatura, presión, iluminación, humedad, nutrientes y protección frente a la radiación. Además, debería funcionar con el menor gasto posible de energía y materiales.
La idea de base es que cuanto más pueda producir una base lunar por sí misma, menos dependerá de naves de carga. Eso incluye alimentos frescos, pero también el reciclaje de agua y la regulación del aire dentro de espacios cerrados.
Y esto no es un plan a futuro. China ya ha empezado el proceso con misiones como Chang’e-6 que trajo a la Tierra 1.935,3 gramos de muestras de la cara oculta de la Luna.
Cuál es el gran reto de la agricultura espacial
El mayor desafío no sólo es construir un invernadero, sino mantenerlo vivo. En la Tierra, una planta depende de ciclos que damos por hechos como la gravedad, la atmósfera, los microorganismos, el agua líquida estable y los cambios naturales de luz.
En la Luna, todo eso hay que recrearlo. La baja gravedad puede alterar el desarrollo de las plantas, la radiación obliga a proteger los cultivos y la falta de suelo fértil exige soluciones técnicas como sustratos artificiales, hidroponía o sistemas cerrados de nutrientes.
También está el problema de la noche lunar. Dos semanas sin luz directa complican cualquier cultivo si no hay reservas de energía o iluminación artificial.