Salud

Hito esperanzador de la ciencia española: hallan una cepa probiótica que puede prevenir infecciones alimentarias

adn, bacterias
Bacterias. Imagen de Freepik.

La ciencia española ha logrado un avance relevante frente a las infecciones alimentarias, tras identificar una cepa probiótica capaz de prevenir la acción de uno de los patógenos más peligrosos asociados a los alimentos: Listeria monocytogenes.

Este hallazgo, desarrollado por investigadores de la Universidad de León, ha abierto nuevas vías para reforzar la seguridad alimentaria y reducir el riesgo de listeriosis, una enfermedad especialmente grave para personas vulnerables.

El estudio, publicado en la revista científica Antibiotics, describe cómo un equipo multidisciplinar de la institución ha logrado identificar una bacteria beneficiosa con capacidad para proteger células humanas frente a la infección.

Cómo la ciencia ha encontrado una cepa probiótica capaz de frenar a la Listeria

La bacteria Listeria monocytogenes es uno de los patógenos alimentarios más preocupantes para la salud pública. Puede provocar listeriosis, una enfermedad grave que afecta sobre todo a embarazadas, recién nacidos, ancianos y personas con sistemas inmunitarios debilitados.

A diferencia de muchos otros microorganismos, la Listeria puede crecer incluso a bajas temperaturas, lo que supone un desafío constante para la conservación de alimentos refrigerados y para la industria alimentaria.

Hasta ahora, la selección de bacterias probióticas con potencial para combatir este patógeno se realizaba principalmente mediante pruebas en laboratorio que evaluaban su capacidad para inhibir el crecimiento de Listeria en placas de cultivo. Sin embargo, los propios investigadores han advertido que este método no siempre permite predecir si esas bacterias protegerán realmente a las células del organismo.

Para superar esta limitación, el equipo de la Universidad de León ha desarrollado un sistema de cribado multinivel que permite evaluar con mayor precisión el potencial probiótico de diferentes cepas bacterianas.

La pieza clave de este nuevo enfoque fue la creación de un modelo celular basado en fluorescencia, capaz de medir directamente la capacidad de una bacteria para proteger células intestinales humanas frente a la infección por Listeria. Gracias a esta metodología, los científicos analizaron 26 cepas distintas, reduciendo el número de candidatas hasta identificar las más prometedoras.

Bacillus subtilis CECT 8266: la bacteria que mostró el mayor efecto protector

Entre todas las bacterias estudiadas, una destacó claramente por su eficacia: Bacillus subtilis CECT 8266.

Esta cepa probiótica demostró una capacidad protectora especialmente potente frente a la infección por Listeria, con varios efectos relevantes observados durante los experimentos:

  • Bloqueo de la replicación intracelular: ha impedido que la bacteria patógena se multiplique dentro de las células humanas.
  • Reducción de la carga bacteriana: en ratones infectados, ha logrado disminuir aproximadamente seis veces la presencia de Listeria en el bazo.
  • Mitigación de síntomas: ha ayudado a reducir la pérdida de peso asociada a la infección.
  • Perfil de seguridad favorable: no ha presentado resistencia significativa a antibióticos clínicamente importantes.
  • Producción de bacteriocinas: se han identificado genes vinculados a estos compuestos antimicrobianos naturales que contribuyen a su efecto protector.

Los resultados del estudio también subrayan un aspecto importante: la actividad antimicrobiana observada en el laboratorio no siempre se traduce automáticamente en protección real frente a la infección, lo que refuerza la importancia de utilizar modelos biológicos más complejos y predictivos como el desarrollado por los investigadores.

Un hallazgo con potencial para mejorar la seguridad alimentaria

El descubrimiento de esta cepa probiótica abre diversas posibilidades para su aplicación futura.

En el ámbito de la seguridad alimentaria, podría utilizarse como herramienta de biocontrol natural para prevenir la contaminación por Listeria en productos alimenticios.

Además, también podría emplearse en el desarrollo de probióticos dirigidos, diseñados específicamente para prevenir la listeriosis en personas con mayor riesgo de sufrir complicaciones.

Una de las características que refuerza su potencial es su capacidad para formar esporas, lo que le proporciona una elevada estabilidad y facilita su incorporación en formulaciones industriales destinadas a producción y distribución a gran escala.

Este avance científico representa un paso significativo hacia nuevas estrategias para prevenir infecciones alimentarias y mejorar la protección frente a uno de los patógenos más peligrosos presentes en los alimentos.

Lo último en Ciencia

Últimas noticias