Las bombas aliadas sobre Alemania debilitaron la ionosfera terrestre
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Poco o nada dejó bueno la Segunda Guerra Mundial. Ahora, a pesar del tiempo pasado, se van sabiendo más cosas que dañaron a nuestro mundo, por ejemplo, que las bombas aliadas que cayeron sobre Alemania alteraron la atmósfera exterior, conocida como ionosfera, cosa que no pasó en los bombardeos de los nazis sobre Londres, por ejemplo.
A tenor de nuevos datos conocidos, las bombas que los aliados arrojaban sobre el país germano mientras duró la extensa contienda pudieron debilitar la ionosfera debido al influjo continuado de las ondas expansivas de una enorme cantidad de explosivos.
Curiosamente, aunque el efecto se consideraba temporal, fue tan potente que llegó a sentirse incluso en Inglaterra. Algo que no sucedía con las bombas que la Luftwaffe y los cohetes V1 y V2 dejaban caer sobre Londres, que apenas dejaban rastro atmosférico.
Cómo pudieron las bombas aliadas afectar a la ionosfera
La ionosfera es una capa de la atmósfera terrestre que se ubica entre los 80 y los 600 kilómetros de altura, aunque estos límites pueden variar. Dicho espacio se forma de partículas cargadas eléctricamente por efecto de la radiación solar. Así pues, registra altas temperaturas que pueden alcanzar los 1500ºC. Y es que este espacio se ve perturbado por llamaradas y vientos solares. Además, terremotos y tormentas pueden tener efecto en esta parte de la atmósfera.
Desde los años 20 del siglo XX funciona de manera ininterrumpida la RRC, la Radio Research Centre. Se ubica en la localidad de Slough y es un centro implantado por el Gobierno de Gran Bretaña para enviar pulsos de radio hacia el cielo en diversas frecuencias. Estos pulsos rebotaban en la ionosfera.
Hoy día, buscando los registros de la RRC históricos, han podido estudiar las señales que devolvía la ionosfera. Y así, han medido las señales obtenidas durante los 152 bombardeos más destructivos que la aviación aliada dejó caer sobre Alemania y otros países invadidos por el ejército nazi.
Sin duda, los datos obtenidos han sido sorprendentes, y es que las explosiones provocadas fueron capaces de afectar a la ionosfera, que marca el borde de la atmósfera con el espacio. Así se expresa Chris Scott, coautor del estudio perteneciente a la Universidad de Reading.
Tras cada bombardeo, cinco horas después, aparecen perturbaciones en los registros de la RRC de Slough. De hecho, encontraron variables relacionadas incluso con la intensidad de los bombardeos y de la cantidad de material explosivo que se había lanzado.
Datos espectaculares y un punto espeluznantes, sin duda, pues muestran la capacidad destructiva del ser humano, máxime teniendo en cuenta la distancia entre Alemania y Slough.
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