Prohens grita en el Parlament balear: «¡Viva Bad Bunny y las personas que vienen a integrarse!»
La izquierda ha utilizado a Bad Bunny y su actuación en la Super Bowl para cargar contra Prohens

La actuación de Bad Bunny en la Super Bowl se ha colado en el pleno del Parlament después de que el portavoz del PSOE, Iago Negueruela, haya reivindicado el mensaje positivo de orgullo y libertad frente a las políticas racistas de Donald Trump, que ha equiparado a las del Govern, a lo que la presidenta del Ejecutivo autonómico, Marga Prohens, ha respondido con un «¡Viva Bad Bunny y vivan las personas que vienen a trabajar, contribuir, generar riqueza, integrarse y a respetar nuestras leyes!».
Prohens, al final de su réplica al socialista, ha criticado que el PSOE lleve dos años diciendo «aquí no cabe todo el mundo» y ahora pida que se regularice la situación de todos los que han llegado en los últimos cinco meses sin pedir ni siquiera los antecedentes penales.
«Son muy valientes para gobernar contra los de aquí y muy cobardes contra las mafias. Son muy valientes para atacar los símbolos católicos, pero muy cobardes para atacar el burka».
Negueruela, por su parte, ha afirmado que no podía dejar de extrapolar lo sucedido en la Super Bowl. «Imagino que vio las banderas desfilar las banderas por todo el estadio de San Francisco. Esas banderas son las mismas que están aquí, más de 250.000 personas que representan esas banderas viven aquí, trabajan aquí, tienen derechos aquí. Son colombianos, venezolanos, argentinos, ecuatorianos, uruguayos, brasileños, mexicanos que viven aquí», ha afirmado.
El socialista ha acusado al Govern de negar los derechos de estas personas y se ha referido a las anteriores regularizaciones de migrantes que han permitido a miles de personas vivir y trabajar aquí. El portavoz del PSIB ha puesto como ejemplo las miles de personas que cuidan de las personas y a quienes «se niegan los derechos».
Según la presidenta balear, si al PSIB le preocupara tanto la situación de los migrantes instaría a que se resolvieran los problemas de saturación en Extranjería porque a las personas que se les acaban los permisos de residencia se convierten en ilegales.
Prohens ha calificado la regularización extraordinaria de improvisada y llevada a cabo para desviar la atención. «No va de derechos, eso es racismo institucional», ha concluido.