El PP se apoya en la izquierda para mantener el requisito de catalán en la Fundación Mallorca Turismo
Vox se desmarca de su socio de coalición en el Consell: "La lengua jamás debe ser una barrera”
PP y Vox prometieron en 2023 “modificar las normas que supongan una imposición lingüística”


El PP se apoya en la izquierda para mantener el requisito de catalán en la Fundación Mallorca Turismo tras el rechazo y voto en contra de sus socios de coalición de Vox en el Consell de Mallorca.
Así ha sucedido en la reunión del patronato de esta fundación pública en la que se ha dado luz verde a la incorporación de tres plazas de auxiliar administrativo y una de especialista en datos, en la que se había eliminado la imposición del nivel de catalán a los aspirantes, pasando así a ser mérito como cualquier otra titulación oficial.
Una propuesta de modificación de la relación de puestos de trabajo que este organismo público del Consell llevaba a cabo por la necesidad de adaptar la estructura organizativa de la Fundación a las funciones derivadas del traspaso competencial en materia de promoción turística y a las necesidades detectadas en la ejecución de sus funciones.
Sin embargo fue la eliminación del requisito del catalán lo que encendió la polémica por la protesta del portavoz de Més per Mallorca en el Consell, Jaume Alzamora, que ya esta semana en redes sociales afirmaba que esta medida «vulnera la legislación vigente», «supone un nuevo ataque por parte del PP y Vox», y demostraría que el presidente del Consell del PP, Llorenç Galmés «sigue siendo el brazo ejecutor de sus socios de gobierno, que son quienes en realidad marcan las pautas de la acción política».
Aunque el portavoz de Més exigió en un comunicado dejar pendiente la aprobación de este punto hasta que no exista una rectificación, no hizo ni falta ya que los representantes del PP en el Patronato lo achacaron a un error y dejaron claro que el requisito de catalán se mantenía, pese al rechazo de sus socios de Vox.
De hecho el portavoz adjunto de Vox, David Gil, se reafirmó en su voto en contra y manifestó a la conclusión de la reunión del Patronato que «la lengua jamás debe ser una barrera para acceder a un puesto de trabajo público».
«La imposición del catalán como requisito ha sido un instrumento de discriminación y adoctrinamiento utilizado por el nacionalismo lingüístico. Nuestra postura es firme y coherente: defender la libertad lingüística, el mérito y la capacidad como únicos criterios para acceder al empleo público».
Finalmente recordó que en Vox «trabajamos por una administración más justa, eficiente y abierta a todos los ciudadanos, sin importar si hablan catalán, español o cualquier otra lengua».
Pero a la hora de la verdad la imposición del catalán sigue estando vigente en un Consell de Mallorca gobernado en coalición por PP y Vox contraviniendo esta situación el acuerdo firmado por ambos partidos en junio de 2023. En concreto, dos compromisos que recogen los puntos 111 y 112 de ese pacto de gobernabilidad de la institución insular.
El primero hace referencia a «la modificación de las normas que supongan una imposición lingüística, asumiendo que en la comunidad existen dos lenguas oficiales».
Y el 112, que despeja toda clase de dudas al respecto, señala el acuerdo de ambas formaciones de «modificar el actual Reglamento de Usos Lingüísticos con el fin de garantizar que los ciudadanos puedan dirigirse y ser atendidos en cualquiera de las dos lenguas oficiales».
Un incumplimiento que provoca que continúe vigente en las convocatorias de empleo público lo aprobado por el anterior Govern de Francina Armengol, el denominado Decreto 11/2017, de 24 de marzo, de exigencia del conocimiento de la lengua catalana en los procedimientos selectivos de acceso a la función pública y para ocupar puestos de trabajo de la Administración de la Comunidad Autónoma de las Islas Baleares.