Palma se vuelca con Ceuta: miles de personas salen a la calle y se concentran frente al Ayuntamiento
Ataviados con banderas de España, los ciudadanos congregados han lanzado gritos e insultos contra el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez
Palma se vuelca con Ceuta. Miles de personas salen a la calle y se concentran en la Plaza de Cort, frente al Ayuntamiento de la capital balear, para expresar su solidaridad con el pueblo ceutí tras la invasión de la ciudad autónoma por parte de miles de inmigrantes marroquíes ocurrida los días 30 y 31 de julio.
Ataviados con banderas de España y pancartas en las que se podía leer Fuera invasores o Ceuta no se vende, Ceuta se defiende, los ciudadanos congregados han lanzado gritos e insultos contra el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, al que culpan de no frenar la llegada masiva de inmigrantes a la ciudad autónoma.
El acto se enmarca en la convocatoria realizada por la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) este 2 de septiembre, coincidiendo con el día de Ceuta, y cuenta con la participación de representantes institucionales de Baleares, como la presidenta del Govern, Marga Prohens, y el presidente del Consell de Mallorca, Llorenç Galmés, así como del Ayuntamiento de Palma. El alcalde, Jaime Martínez, lleva días animando a los ciudadanos a sumarse a esta convocatoria como muestra de respaldo a Ceuta.

La iniciativa se está desarrollando de forma simultánea en distintos municipios españoles, después de que la FEMP hiciera un llamamiento para que los ayuntamientos acogieran concentraciones ante sus sedes. La concentración ha arrancado a las 20.00 horas.
El PSIB-PSOE ha confirmado que ni el partido ni sus alcaldes en Baleares acudirán a las concentraciones. Los socialistas justifican su ausencia argumentando que la convocatoria carece del consenso de las fuerzas políticas representadas en la FEMP y consideran que puede contribuir a incrementar la crispación y la confrontación entre españoles. No obstante, en privado, son muchos los que reconocen que se trata de una imposición del partido para no molestar a su cuestionado líder, Pedro Sánchez.