Ofensiva del PP para aclarar quién ha masificado Baleares: PSOE, Més y Podemos crearon 115.000 nuevas plazas turísticas
Lanza una campaña publicitaria para señalar a los responsables políticos de la saturación turística
Un activista climático al frente de la ‘manifa’ turismofóbica

Ofensiva del PP para aclarar quién ha masificado Baleares. Desde este viernes son visibles en diferentes puntos del centro de Palma toda una serie de vallas publicitarias con mensajes que dejan claro quién tiene la responsabilidad por lo sucedido.
PSOE, Més y Podemos crearon 115.000 nuevas plazas turísticas, recuerdan los carteles que se ven en marquesinas y vallas publicitarias de la capital balear con la finalidad de clarificar a la ciudadanía las responsabilidades políticas ante la manifestación antiturística que el próximo domingo se celebrará en Palma y que está organizada por entidades afines a la izquierda que culpan al PP de Marga Prohens de esta situación.
«¿Quién ha masificado las Islas Baleares? Entre 2015 y 2023, el Pacte de Progrés, formado por PSIB-PSOE, Més per Mallorca y Unidas Podemos, creó 115.262 nuevas plazas turísticas», reza el contenido del panel publicitario.
Ocho años de gobierno durante las dos pasadas legislaturas, donde no sólo se crearon 115.000 plazas turísticas nuevas, sino que el número de viviendas de alquiler vacacional se incrementó en cerca de 90.000 y se disparó y se expandió como nunca la oferta ilegal, especialmente en el segmento de los pisos turísticos.
De hecho, antes de los ocho años del gobierno de izquierdas, nadie hablaba de saturación en Baleares y ha sido esta la legislatura cuando toda una serie de entidades afines a la izquierda ha sacado esa pancarta a la que se han sumado los partidos del anterior Govern.
Desde 2023, el Ejecutivo de Prohens ha tomado una serie de medidas para contener la presión turística, como el decreto de contención que limita la capacidad de alojamiento, la prohibición de nuevas plazas en viviendas plurifamiliares y el refuerzo de la lucha contra la oferta ilegal.
Pero ante el oscuro panorama electoral en el que está inmersa la izquierda, la cuestión es coger la pancarta que sea y llamar a la movilización. Así de hecho, la Ejecutiva de la Agrupación Socialista de Palma (ASP) ha animado a la ciudadanía a participar en la manifestación del próximo 26 de julio bajo el lema Mallorca al límite.
En la Ejecutiva también se aprobó una propuesta de resolución en defensa del derecho a protesta, la convivencia y una ciudad al servicio de sus vecinos.
Los socialistas han mostrado su apoyo a las movilizaciones pacíficas, democráticas y no violentas que exijan límites al crecimiento turístico, la protección del territorio y de los recursos naturales y la garantía del derecho a una vivienda digna.
Por otro lado, se han referido a la detención de las dos activistas de Santa Maria del Camí y han tildado de «desproporcionado» el dispositivo, traslado y exposición pública de éstas.
Asimismo, los socialistas han rechazado la «censura» que consideran que ejerce el alcalde de Palma, Jaime Martínez, y sus intentos de «criminalizar» los movimientos vecinales, ecologistas, feministas, LGTBI, juveniles, sindicales o de defensa del derecho a la vivienda para ejercer la protesta, crítica o discrepancia política. En este sentido, han criticado la retirada de carteles y sanciones impuestas a la Asociación de Vecinos de la Llotja-Born por su campaña contra el ruido, entre otras reivindicaciones vecinales a las que se han sumado los socialistas.