Conflicto millonario por la histórica discoteca Paradise de Ibiza: piden cárcel para el empresario que saqueó el patrimonio familiar
El hombre está acusado de dejar sin bienes a las empresas de la familia sin que sus dos hermanos se enteraran
Un grave conflicto familiar por el control de una de las discotecas más conocidas de Ibiza llega a los tribunales. La Fiscalía solicita una pena de 2 años y 6 meses de prisión para un empresario acusado de un delito continuado de administración desleal tras arruinar y dejar sin bienes a las empresas de la familia sin que sus dos hermanos se enteraran para enriquecerse él.
El caso gira en torno a la herencia que recibieron los tres hermanos: dos empresas y la discoteca Es Paradise, situada en Sant Antoni de Portmany, y que incluía en su patrimonio dos fincas.
El acusado tomó el control total como administrador único en 2008 del local de ocio nocturno tras quedarse de forma ilegal con un paquete de más de 7.500 acciones que eran de su hermano. Aunque la justicia le descubrió en 2013 y le obligó a devolver esas acciones, lo que significaba que perdía la mayoría y debía dejar el cargo, el acusado urdió un plan para desvalijar las sociedades antes de ser expulsado.
Aprovechando de forma maliciosa que su hermano residía en Brasil y el otro en Castellón, el administrador realizó varias jugadas ocultas para quedarse con el patrimonio de las empresas.
Nada más llegar al cargo, firmó un contrato consigo mismo mediante el cual se alquiló a sí mismo la finca de la discoteca por tres décadas, blindando su posición a espaldas de sus hermanos.
Además, en 2015, cuando su hermano ya había logrado que un juez ordenara una reunión oficial para destituirle, el acusado se adelantó y vendió a otra empresa una parte de la finca familiar.
Para rematar el plan, el acusado publicó una convocatoria de reunión de socios con una fecha trampilla: se adelantó tres días a la cita oficial que había puesto el juez.
En esa reunión falsa, celebrada a escondidas y sin que sus hermanos supieran nada, el procesado aprobó las cuentas a su favor, hipotecó un edificio de la empresa por 265.000 euros, vendió el resto de los bienes y aprobó cerrar y liquidar la empresa para siempre, sacando todo el dinero y los activos de forma ilegal.
Este jueves, el empresario se sentará en el banquillo de los acusados de la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Baleares por un delito societario continuado y otro de administración desleal.