El alcalde separatista de Manacor exige el catalán hasta para limpiar las playas
Impone como requisito para poder presentar la instancia disponer del certificado B1
Otros ayuntamientos de Mallorca lo han eliminado para trabajar de operario de limpieza

El alcalde separatista de Manacor, Miquel Oliver (Més Esquerra), que gobierna en coalición con los socialistas, exige el catalán hasta a los operarios de la compañía municipal que vayan a limpiar las playas de este municipio de la zona del levante mallorquín.
Y no reclama un nivel básico hablado y escrito (A2), sino un B1, a todos los que en los próximos días quieran optar a trabajar esta temporada como operario de limpieza de playas en la empresa de servicios de Manacor.
Además, los interesados tendrán que acreditar los conocimientos de la lengua catalana correspondientes al certificado de nivel B1 dentro del plazo de admisión de solicitudes en el proceso selectivo, sin que se puedan presentar en ningún otro momento.
Es decir, es un requisito imprescindible para poder optar al puesto de trabajo y no se le da al interesado un plazo posterior para poder obtener el certificado de catalán, que tendrá que estar emitido por el órgano competente en materia de política lingüística del Govern o equivalente de acuerdo con la normativa vigente.
Entre las tareas para las que el alcalde separatista Oliver considera el catalán imprescindible para una mejor labor en el desempeño de las funciones de estos operarios de limpieza de playas figuran las de limpiar de basura, residuos y otros desperdicios, manteniendo en correcto estado los espacios asignados.
También llevar a cabo tareas de conservación y mantenimiento ordinario de las zonas de arena, espacios litorales cercanos, accesos, zonas dunares, vegetación y superficie del agua, al igual que las instalaciones, infraestructuras, equipamientos y servicios desde la primera franja de contacto con el agua hasta la parte trasera de la playa.
También se supone que el catalán servirá para que hagan un mejor vaciado de papeleras, contenedores y otros elementos de recogida de residuos existentes, al igual que la limpieza y desinfección de los baños públicos, lavapiés o tumbonas, tal y como figura en el listado de funciones que tendrán que desempeñar en primera línea de mar.
Otros ayuntamientos de Mallorca, como Palma o Calvià, por citar los dos de mayor población, con 420.000 y 54.000 respectivamente, lo han eliminado para trabajar como operario público de limpieza.
No así en Manacor, donde, como sus 50.000 vecinos comprueban a diario, este alcalde separatista está encantado de arrimar dinero público de la capital de la comarca de Levante a todo lo que esté vinculado con el independentismo catalán, tomando como excusa la lengua catalana.
Así sucedió esta primavera cuando el pasado mes de abril el alcalde cedió el parque de na Molla al Acampallengua, un aquelarre de entidades separatistas con las que su gobierno municipal colaboró de forma institucional. Una jornada que fue aprovechada por entidades sectarias como Arran para practicar el «tiro al facha», amenazando y poniendo en el punto de mira a dos diputados de Vox Baleares, Manuela Cañadas y Sergio Rodríguez.
La publicación pudo verse en la red social X, aunque posteriormente fue eliminada por incumplir las reglas. Sin embargo, el vídeo permaneció en Instagram durante 24 horas. «Si os acercáis, podremos poner en práctica el tiro al facha», rezaba el mensaje de Arran dirigido a los dos parlamentarios del partido de Santiago Abascal.