Los narcos de Son Banya calientan para el Mundial: focos, banderas y futbolistas gigantes para apoyar a la Selección
La fiebre del Mundial invade el poblado sin olvidar que su principal fuente de ingresos es vender droga

En Son Banya ya no basta con vender. Ahora también hay que ambientar. El poblado chabolista más conocido de Mallorca ha decidido adelantarse al Mundial de fútbol y lo ha hecho a su manera: decorando algunos de sus puntos de venta de droga con los colores de la selección española, grandes focos visibles a cientos de metros y siluetas de futbolistas que convierten la zona, por momentos, en una mezcla entre una fan zone improvisada y un decorado de verbena de barrio.
Porque si algo caracteriza a Son Banya es su capacidad para adaptarse a cualquier época del año. Allí el calendario no se mide solo por estaciones, sino también por campañas decorativas. En Navidad ya sorprendieron con un Papá Noel hinchable gigante que parecía vigilar las casetas desde el tejado, acompañado de árboles iluminados y guirnaldas dignas de un centro comercial. En Halloween apostaron por la ambientación terrorífica: esqueletos, murciélagos, telarañas y calabazas repartidas entre los improvisados habitáculos. Y ahora, a menos de un mes del inicio del Mundial 2026, toca fútbol.
La gran estrella de esta nueva decoración es el conocido habitáculo apodado «España», probablemente el más popular del poblado. Desde hace días luce completamente tematizado con los colores rojo y amarillo y varias siluetas de jugadores de la selección española de fútbol. Hay representación para todos los gustos y generaciones: aparecen figuras de Pedri, Ferrán Torres y otros internacionales actuales, pero también clásicos que despiertan nostalgia futbolera como Raúl González, Iker Casillas e incluso Isco, que vuelve a tener protagonismo aunque sea en versión decorativa.
Las imágenes nocturnas llaman especialmente la atención. La iluminación instalada puede verse desde bastante lejos y algunos vecinos de la zona aseguran que, por momentos, parece más la entrada a una feria que un asentamiento chabolista. Entre focos, luces LED y banderas gigantes, el efecto visual es difícil de ignorar. “Solo falta que pongan un marcador gigante y retransmitan los partidos”, comentaba con ironía un residente de los alrededores.
Pasar desapercibidos nunca ha sido precisamente la especialidad de Son Banya. Las construcciones ilegales aparecen con rapidez casi quirúrgica cada vez que hay oportunidad, pese a las repetidas intervenciones del Ajuntament de Palma, que en numerosas ocasiones ha entrado en el poblado para derribar casetas y frenar nuevas edificaciones. Sin embargo, la creatividad decorativa parece resistir cualquier operativo. Por cierto, recuerden que la electricidad de todo este dispositivo la pagan todos los ciudadanos de la capital balear.

En redes sociales, algunas de las fotografías ya circulan acompañadas de bromas y comentarios que comparan el lugar con una «Ciudad Deportiva alternativa» o con «el único sitio donde el Mundial empieza antes que la FIFA». Otros destacan el contraste entre la precariedad del entorno y el despliegue ornamental, capaz de competir en entusiasmo con muchos balcones durante la Eurocopa.
Mientras tanto, en Son Banya siguen preparando el torneo a su manera. Allí no habrá álbumes de cromos ni camisetas oficiales colgadas en escaparates. Pero sí luces, banderas y siluetas de futbolistas observando desde las casetas. Porque en el poblado, al parecer, también rueda el balón aunque sea entre focos y decoraciones imposibles.