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El rincón secreto a 2 horas de Sevilla: safari entre bisontes y linces en Andalucía

linces Andalucía
Blanca Espada

Si eres amante de la naturaleza y de los animales puede que uno de tus sueños sea irte de safaria algún día. Seguramente estarás pensando en viajar a África, pero ¿y si te decimos que no hace falta cambiar de continente para vivir algo similar a la magia de un safari africano? De hecho, ni siquiera hace falta salir de Andalucía, ya que a poco más de dos horas de Sevilla hay un sitio que sorprende bastante cuando lo descubres, sobre todo porque no es lo que uno espera encontrar aquí.

Está en la provincia de Jaén, dentro de la Sierra de Andújar. Y no es un parque al uso ni un sitio preparado de cara al turismo masivo. Es más bien una finca enorme, de más de mil hectáreas, donde la naturaleza manda bastante más que cualquier otra cosa. Se llama El Encinarejo, y lo curioso es que allí puedes ver bisontes (aunque suene algo casi imposible) y también linces ibéricos, que ya de por sí no es fácil.

El rincón secreto a 2 horas de Sevilla: safari entre bisontes y linces en Andalucía

La experiencia es bastante directa ya que te subes a un 4×4 con un guía y empiezas a recorrer la finca sin un itinerario cerrado del todo,  de modo que no se produce esa sensación de recorrido preparado, sino que más bien vas viendo lo que aparece, desde ciervo a gamos pasando por jabalíes, que suelen ser los primeros que aparecen y luego, con algo de suerte, puedes ver otros que generalmente se esconden más, como zorros, tejones, incluso nutrias en algunas zonas más húmedas. Y si miras arriba puedes águilas y hasta buitres.

El lince ibérico y los bisontes, los grandes protagonistas

El lince es quizás el gran protagonista de El Encinarejo, o de hecho uno de sus grandes reclamos y aunque a veces cuesta verlo, lo cierto es que esta es una de las zonas donde más presencia tiene en toda la península, así que las posibilidades están ahí. Y cuando aparece, aunque sea un momento, cambia bastante la experiencia. Es un animal que durante años estuvo al borde de desaparecer, así que verlo en su entorno, sin vallas ni nada parecido, tiene algo especial.

Pero el lince, no es el único que llama la atención o que atrae a quienes visitan esta finca, ya que los bisontes, llegados ya hace seis años, son otro de los reclamos para los visitantes. Fue en el año 2020 cuando se introdujeron a partir de un grupo procedente de Polonia. Y desde entonces están allí, en semilibertad, moviéndose por la finca como si llevasen toda la vida. No es algo que encaje a la primera en el paisaje andaluz, pero funciona. Cuando los ves de cerca, el tamaño, la forma en la que se mueven, todo hace que el sitio parezca distinto y que nos lleve a pensar que estamos por ejemplo en pleno parque de Yellowstone. Además, no están sólo como atractivo. Según explican los propietarios, ayudan a modificar la vegetación y forman parte de un seguimiento continuo.

Un proyecto que cambió por completo la finca

Lo interesante es que esto no siempre fue así si tenemos en cuenta que antes, la finca era una explotación de caza, como muchas otras en Andalucía. Pero en 2019 cambió de manos y ahí empezó todo. Los nuevos propietarios decidieron darle otro enfoque, más centrado en la naturaleza y en el ecoturismo. No fue algo inmediato, pero en pocos años el lugar pasó a ser otra cosa, más abierto, más orientado a la biodiversidad, aunque sin perder ese punto de finca privada.

Dormir allí es otra historia

Y si decides quedarte, la experiencia cambia bastante ya que no es un hotel grande, sino que tiene pocas habitaciones, aunque con vistas abiertas a la sierra y al Santuario de la Virgen de la Cabeza. Todo bastante tranquilo, sin ruido y sin prisas. El precio ronda los 450 euros por noche y tienes todo incluido. Comida, bebida, actividades y el safari de la mañana, que suele ser el momento más esperado. También hay otras cosas, como rutas, paseos, incluso catas, pero al final todo gira bastante alrededor de salir a ver animales.

También puedes ir sólo al safari

Y si no quieres quedarte a dormir, existe la opción de hacer sólo el safari. Cuesta unos 50 euros por adulto y 25 euros por niño, normalmente con grupos mínimos. Es una forma más sencilla de conocer la finca sin meterte en la experiencia completa, ya que en ese recorrido es donde se concentra el poder ver a los bisontes, los linces (si aparecen), las aves, los ciervos y el resto de animales.

Un sitio que no es tan conocido

Lo curioso es que El Encinarejo no es un lugar (todavía) especialmente famoso. Está relativamente cerca, a unos 21 kilómetros de Andújar, y aun así no aparece tanto como otros planes. Quizá porque no es un turismo rápido ni masivo, pero precisamente por eso encaja, ya que no es lo típico y además, no todos los días puedes decir que has visto bisontes en Andalucía y a tan sólo dos horas de Sevilla.

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