Televisión, cine y series
Netflix

Si no te gusta el final de ‘Stranger Things’, tal vez no hayas entendido la serie

Terminó una era. Enero arrancó con el final de una de las series más populares de los últimos años a nivel mundial: Stranger Things. La ficción de Netflix dijo adiós con un capítulo de poco más de dos horas que ha decidido, al igual que la última temporada se la serie, a la audiencia. ¿Los hermanos Duffer, los creadores, han respetado a su audiencia o se ha acobardado? ¿Por qué hay tantas incongruencias en la trama? Tal vez, los que están decepcionados o incluso enfadados con el desenlace deberían pensar si han entendido bien el producto en su globalidad o si esperaban que fuese algo que nunca ha sido. Para un servidor que siempre ha visto Stranger Things con ojos incrédulos y nostálgicos, el último episodio ha sido, para bien y para mal, justo lo que me esperaba de la serie.

Hace diez años lo pensé y ha día de hoy no me he movido de mi postura. Stranger Things es un ejercicio de estilo maravilloso pero profundamente vacío. No, esto no es nada malo. Es una historia entretenidísima con personajes clichés perfectos para gustar a todo el mundo, con sus buenas raciones de humor, de aventuras, de terror y mucha nostalgia. Nada nuevo bajo el sol. Lo Duffers copiaron directamente los mecanismos del cine juvenil de los 80 se rindieron ante el genio de Steven Spielberg y sedejaron llevar por una historia sencillísima con unos niños como protagonistas que querían salvar a un amigo de un monstruo y se encuentran por el camino a una cría con superpoderes.

Cartel promocional de la temporada final de Stranger Things.

Por mucha sangre, torturas y monstruos que salgan, Stranger Things nunca ha pretendido ser otra cosa que una coming of age para disfrutar en familia. Han sido los fans los que la han convertido, tal vez, en algo que no es: un un universo que hay que tomarse en serio.

Y es que Hawkins, no sólo es el pueblo en el que hay un centro de investigación misterioso, donde hay un mundo Del revés y monstruos con bocas dentadas en forma de flor. No, también es el sitio en el que los padres pasan de sus hijos en gran parte de olos casos, donde la tierra se abre por la mitad y aparece una luz roja y nadie lo ve extraño, donde llegan criaturas violentas a destrozar un hospital y casi nadie las ve y donde menores de edad tienen la responsabilidad de salvar al mundo con armas caseras, no una sino cinco veces.

A ver, si te preguntas, ya en la recta final, por qué los padres de Dustin, de Lucas o de Max no se preocupan de que sus hijos pasen días enteros fuera de casa, o por qué que unos se quedan ciegos por el hechizo de Vecna y otros no,  es que, tal vez, Stranger Things no es la serie que esperas que sea.

No, no voy a hacer spoilers del final pero creo que ha sido justo. La gente esperaba más muertes, más sacrificios, más sorpresas. Repito, ¿qué serie creen que estaban viendo? Stranger Things nunca ha sido Juego de Tronos y no lo ha pretendido jamás. Ni siquiera es IT (tanto películas como la nueva y maravillosa precuela de HBO), es Los Goonies o ET en todo caso con más escenas sangrientas pero con las mismas pretensiones.

‘Stranger Things 5’ (Netflix).

Al final, lo que importaba en Stranger Things eran los personajes y son ellos a los que más han respetado los hermanos Duffer. Todos han evolucionado y crecido y se les ha hecho justicia. Se han enfrentado a sus miedos, a las pérdidas y al dolor y se han mantenido unidos. No esperaba que el final me volase la cabeza con giros sorprendentes que no hubieran tenido sentido dentro de ese universo. Stranger Things, guste o no, se ha mantenido fiel a sí misma.