El cambio de hora de octubre pillará a algunos dispositivos desprevenidos y tendrás que ajustarlos tú
Móviles y relojes inteligentes se ajustan solos, pero otros pueden necesitar tu ayuda
Los primeros altavoces de CMF se personalizan con piezas que puedes imprimir en 3D
Google, Apple y Amazon tienen más influencia en Bruselas que muchas de las grandes empresas europeas

Cada otoño ocurre lo mismo. El móvil se cambia solo y, durante unos días, la casa y el coche discrepan sobre qué hora es. El horno marca una, el salpicadero otra, y la cámara del portal graba con una marca de tiempo que ya no coincide con nada. El próximo cambio llega en la madrugada del domingo 25 de octubre, cuando el calendario oficial del BOE devuelve España al horario de invierno.
Móviles y relojes inteligentes se ponen en hora solos
Los móviles son los alumnos aplicados. Un iPhone se ajusta solo con Ajustes > General > Fecha y hora > Ajuste automático activado, y lo mismo vale para un iPad o un Mac. Si aparece un aviso de zona horaria actualizada, basta con reiniciar el dispositivo y cualquier Apple Watch enlazado.
En Android el proceso es parecido en todas las marcas, aunque el menú cambia. Hay que entrar en los ajustes de Fecha y hora, que según el fabricante cuelgan de Sistema o de Administración general, y tener activadas la fecha y hora automáticas y la zona horaria automática. Con eso el móvil toma la hora de la red y aplica por su cuenta el horario de invierno, porque las reglas del cambio vienen integradas en el sistema.
Los relojes inteligentes siguen al teléfono. El Apple Watch hereda la hora del iPhone con el que está enlazado, y los relojes con Wear OS ofrecen los ajustes Fecha y hora automáticas y Zona horaria automática para copiar la hora del móvil o usar la local. Si el teléfono tiene la hora mal o el reloj se ha desconectado, el reloj puede mostrar una hora equivocada.

Con casi cualquier aparato conectado a internet pasa igual, ya sea un televisor inteligente, un altavoz con pantalla, un despertador conectado o un electrodoméstico de cocina con wifi. Conviene comprobar que la región configurada sea España, porque de lo contrario pueden saltar a la hora de otro país.
El coche, el reloj más cabezota de la casa
Los coches nuevos suelen resolverlo solos, bien porque toman la hora del GPS, bien porque llevan una tarjeta SIM integrada que la recibe de la red. Quien conduzca con Apple CarPlay o Android Auto verá en pantalla la hora del móvil, que ya estará corregida.
Los modelos de más de diez años y los básicos, sin pantalla táctil ni navegador, tienen un reloj independiente que solo conoce la última hora que alguien le puso. Ahí toca ajustarlo a mano.
El método depende de la época. Muchos coches de los noventa y de principios de los 2000 tienen botones H y M, y si el de las horas solo avanza, hay que pulsarlo hasta 23 veces. En otros se mantiene pulsado el botón Clock o Ajuste de la radio hasta que parpadea la hora, o se gira una pequeña palanca situada en el cuadro de instrumentos.
Hornos y microondas, se quedan en el verano
En la cocina está el grueso de los relojes que dependen de ti. El horno y el microondas sin conexión y la lavadora o lavavajillas sin conectividad conservan la hora que les pusieron, así que seguirán una hora adelantados hasta que alguien los toque. Lo mismo ocurre con los teléfonos inalámbricos fijos y con los relojes de pared digitales. Los electrodomésticos de cocina conectados son la excepción y pueden ponerse en hora por su cuenta, igual que el móvil.
Cámaras y termostatos
Las cámaras de seguridad con wifi toman la hora de un servidor de internet, de modo que el cambio debería pasar desapercibido. Los problemas aparecen cuando la cámara tiene mal la zona horaria, cuando una hora fijada a mano choca con la sincronización automática o cuando la conexión es tan débil que no llega a consultar el servidor.
Un desfase aquí tiene más consecuencias que en el horno, porque las grabaciones llevan la marca de tiempo equivocada y una hora de diferencia puede complicar localizar un suceso. Lo más sensato es abrir la aplicación el lunes y comprobar que está seleccionada la zona horaria de Madrid y que la sincronización automática sigue activa.
Los termostatos inteligentes conectados siguen el patrón de cualquier aparato con internet y toman la hora de la red. Los programadores de calefacción básicos son otra cosa, porque algunos llevan de fábrica la fecha del cambio y otros hay que ajustarlos con los botones.
Este detalle importa porque el horario de la calefacción se construye sobre el reloj. Con el programador adelantado una hora, la caldera se enciende y se apaga una hora antes de lo previsto, justo cuando empieza a hacer falta.

Una vuelta por casa antes del lunes
La ronda más rápida empieza por lo que no tiene wifi, es decir, el horno, el microondas, el coche, los despertadores y el programador de la calefacción. Después toca comprobar la hora de las cámaras y de los aparatos conectados que piden una región, que debe ser España.
El Gobierno planteó en octubre de 2025 a la Unión Europea eliminar los cambios estacionales a partir de 2026, pero el calendario oficial del BOE mantiene para este año el paso al horario de invierno.
Temas:
- Gadgets