Adiós a los 450 voltios: el destructor Flight III de EEUU estrena una red de 4.160 voltios para un radar más de 30 veces más sensible y futuros láseres
La Marina de EEUU tiene dos Flight III entregados y otros 23 bajo contrato o en construcción, con más de 9.500 toneladas de desplazamiento y un radar que, según Raytheon, es más de 30 veces más sensible que el SPY-1D al que sustituye.
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El 28 de agosto de 2026, el destructor USS Jack H. Lucas (DDG 125) estaba amarrado en la Base Naval de San Diego mientras la Marina de Estados Unidos publicaba una nota sobre él y sobre los barcos que vienen detrás. Es el único destructor Flight III en servicio y lleva dentro un cambio que no se ve desde el muelle: su red eléctrica funciona a 4.160 voltios, frente a los 450 voltios de los Arleigh Burke anteriores.
La nota, firmada por la alférez Carmen Iman, del Mando de la Fuerza de Superficie de la Flota del Pacífico, sostiene que el Flight III «representa un cambio revolucionario más que una simple mejora incremental, prácticamente un nuevo tipo de buque de guerra». Hay dos unidades entregadas y otras 23 «bajo contrato o en construcción en los principales astilleros de Estados Unidos».
Una red eléctrica de 450 voltios al límite
Los destructores Flight IIA, la versión anterior de la clase Arleigh Burke, llevan décadas con un sistema eléctrico de 450 voltios. La Marina lo describe así: «Aunque muy fiable, esta red eléctrica heredada está cerca de su capacidad, lo que deja poco margen para alimentar sistemas de radar modernos que consumen mucha energía o futuras armas de energía dirigida».
Las armas de energía dirigida son, sobre todo, láseres capaces de derribar drones con electricidad en lugar de munición. La nota añade que «la mayor sensibilidad del AMDR exige una mayor demanda de potencia del buque» y que la red de 4.160 voltios «está diseñada para cubrir estas necesidades y dejar margen para capacidades futuras».
La cifra no salió de la nada. En noviembre de 2015, el entonces responsable del programa DDG-51, el capitán de navío Mark Vandroff, explicó a USNI News que la Marina sustituiría los tres generadores Rolls-Royce de 3 megavatios de los Flight IIA por el modelo de 4 megavatios de los destructores Zumwalt, que ocupa el mismo espacio a bordo.
Esos generadores, según el mismo reportaje, producen corriente a 4.160 voltios en lugar de 450, algo que, según Vandroff, es más eficiente y más seguro, aunque obliga a instalar aparamenta eléctrica más cara. El sistema de distribución se tomó del buque de asalto anfibio USS America (LHA-6), que ya trabajaba con esa tensión.
El radar SPY-6 explica todo el rediseño
El motivo del cambio es el radar AN/SPY-6(V)1, también llamado AMDR, de Raytheon. Según su fabricante, la versión del Flight III tiene cuatro caras fijas, cada una con 37 módulos llamados RMA, y cada módulo es «una antena de radar autónoma en una caja de 2x2x2 pies», es decir, un cubo de unos 61 centímetros de lado.
Cada cara mide unos 4,27 por 4,27 metros, aproximadamente lo mismo que el antiguo SPY-1D, pero según Raytheon es «más de 30 veces más sensible», recogió en 2017 el Honolulu Star-Advertiser. La empresa sostiene también que puede ver «un objetivo de la mitad de tamaño al doble de distancia».
«Este radar revolucionará el futuro de la Marina de Estados Unidos y aporta una capacidad que nuestra nación necesita hoy», dijo entonces la capitana Seiko Okano, responsable del programa de sensores de superficie, en un comunicado citado por el mismo diario.
La primera matriz se entregó en julio de 2020 al astillero de Huntington Ingalls en Pascagoula (Misisipi). «El SPY-6 cambiará la forma en que la Marina lleva a cabo las operaciones de la flota de superficie. Nuestros barcos podrán ver más lejos, reaccionar más rápido y defenderse de amenazas como antes no podíamos», declaró el capitán Jason Hall, responsable de sensores de superficie de la Oficina Ejecutiva de Programas de Sistemas Integrados de Combate, en la nota de Raytheon que publicó Naval News.
Kim Ernzen, vicepresidenta de Naval Power en Raytheon Missiles & Defense, añadió en ese mismo texto: «Las amenazas para los barcos de la Marina son cada vez más pequeñas y más rápidas. El SPY-6 ampliará el alcance de la Marina frente a peligros como drones, misiles balísticos, aviones y barcos no tripulados».
Más frío, más acero y un casco algo más ancho
Un radar más potente también genera más calor. La nota de la Marina explica que el Flight III incorpora «unidades de aire acondicionado más capaces y una mayor capacidad de agua refrigerada» para soportar la carga del AMDR y del sistema Aegis.
En 2015, Vandroff detalló que los Flight IIA usan cinco plantas de 200 toneladas de refrigeración cada una (la tonelada de refrigeración equivale a unos 3,5 kilovatios), y que las nuevas, heredadas del programa de buques anfibios San Antonio, llegan a 300. Según dijo a USNI News, esa mejora «llegó en el momento justo para poder ofrecer la refrigeración adicional que necesitábamos sin aumentar el espacio ocupado».
El peso también cambió. El Flight III desplaza más de 9.500 toneladas, frente a unas 9.300 del Flight IIA, con un casco de acero modificado para cargar el nuevo equipo. «Para recuperar ese margen de crecimiento, cambiamos un poco la forma del casco en la popa, y digo un poco», explicó Vandroff, que resumió el proyecto así: «El radar es nuevo, pero todo lo demás que le he descrito no lo es: son los generadores del 1000, las plantas de aire acondicionado del LPD-17 y el sistema de distribución eléctrica del LHA-6».
Un barco que hace el trabajo de dos
La Marina asegura que el Flight III, con el radar y el sistema de combate Aegis Baseline 10, puede llevar a cabo a la vez la defensa aérea y la defensa contra misiles balísticos «sin degradación del rendimiento, realizando en la práctica el trabajo de dos buques Flight IIA».
El Jack H. Lucas se puso en servicio en Tampa (Florida) el 7 de octubre de 2023. Lleva el nombre de Jacklyn «Jack» Lucas, que con 17 años se convirtió en el marine más joven en recibir la Medalla de Honor, por sus acciones en Iwo Jima el 20 de febrero de 1945. Su destino previsto es el de comandante de defensa aérea y antimisiles de un grupo de ataque de portaaviones.
Entre el 6 y el 13 de agosto de 2026 participó en Pacific Dragon 2026, un ejercicio de defensa antimisiles en torno a Hawái. «Jack H. Lucas representa un salto cuántico en la letalidad de la guerra de superficie», dijo su comandante, el capitán de navío Rob Niemeyer, en la nota de la Marina. «Aun así, incluso con el radar y el sistema de combate más avanzados del mundo, la tecnología solo es un multiplicador de fuerza. La verdadera ventaja siempre serán nuestros marineros».
Los siguientes de la serie son el USS Ted Stevens (DDG 128), que ya completó las pruebas de choque con explosivos reales, y el USS Louis H. Wilson Jr. (DDG 126). «Creo que los Flight III representan el futuro de la defensa aérea y antimisiles integrada y una mejora que los grupos de ataque necesitan», afirmó la capitana de navío Mary Katey Hays, comandante del Ted Stevens. Según publicó El País y recogió este diario, Estados Unidos trasladó al Gobierno español que el sexto destructor destinado a la Base Naval de Rota sería un Flight III, aunque la Marina no lo ha anunciado oficialmente.
Lo que la Marina todavía no ha demostrado
Ni la Marina ni Raytheon han publicado alcances de detección reales del SPY-6, y las cifras de sensibilidad proceden del fabricante. La nota tampoco menciona ningún láser concreto para el Flight III: la red de 4.160 voltios deja margen para esas armas, pero el despliegue depende de otros programas. Europa explora la misma idea, como la fragata alemana con Aegis y láser.
El propio Jack H. Lucas sigue en su periodo de pruebas y evaluación operativa inicial, que según la nota incluye «un calendario intenso y exigente en la mar durante los próximos 13 meses». Hasta que termine, la promesa de «un barco por dos» seguirá siendo una afirmación de la Marina más que un resultado contrastado en despliegue. Mientras tanto, Estados Unidos sigue reforzando sus destructores con otros medios, como el encargo de más de 400 misiles Patriot PAC-3 MSE.
Raytheon instala además una versión más pequeña, el SPY-6(V)4, con 24 módulos por cara, en los Flight IIA ya en servicio, según la página del fabricante. Esos barcos siguen con la red de 450 voltios que describe la Marina.
La nota se ha publicado en DVIDS, el servicio de información del Departamento de Defensa, el 28 de agosto de 2026. Las declaraciones de Hall y Ernzen proceden del comunicado de Raytheon recogido por Naval News, y la de Okano, del Honolulu Star-Advertiser.
Crédito de la imagen: Marina de Estados Unidos / Ethan Oase.
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