Orden de alejamiento para el hombre que encerró tres años a su madre anciana en Valladolid
Decretan orden de alejamiento al hombre que tenía a su madre encerrada en Valladolid
La anciana de 94 años perdió 40 kilos durante el encierro
El hombre acusado de mantener encerrada a su madre anciana durante tres años en una habitación de la casa que compartían en Valladolid, ha acudido hoy a recoger sus enseres tras ser expulsado de la vivienda. El juzgado le ha dejado en libertad con cargos pero con una orden de alejamiento de su madre que le obliga a abandonar de inmediato el domicilio familiar.
Este miércoles, la Policía ha acompañado al hombre acusado de un delito de maltrato continuado en el ámbito familiar, hasta la casa de su madre nonagenaria con la que vivía en el barrio de Delicias. El desalojo ha tenido lugar mientras el juzgado espera para poder tomar declaración a la anciana que se recupera de las duras condiciones de insalubridad que se ha visto obligada a soportar durante los más de tres años del encierro al que la ha sometido su propio hijo.
Los hechos que han dado lugar a esta investigación judicial tuvieron lugar la tarde del domingo 5 de noviembre cuando los vecinos escucharon la enésima bronca del hijo a su madre, pero ésta vez con ruidos de golpes y gritos de la anciana pidiendo ayuda.
Alertados por los testigos que vieron a la anciana asomada a una de las ventanas gritando «¡socorro, me tiene secuestrada, por favor ayuda!», la Policía Nacional envió rápidamente a una patrulla al domicilio familiar.
Allí, el hombre les recibió en paños menores, gritándoles desde la ventana «está todo bien, os podéis marchar», sin que los policías le prestaran la más mínima credibilidad.
Obligaba a su madre a hacer sus necesidades en un cubo
Una vez dentro del domicilio, los agentes se encontraron con un panorama desolador, con la anciana de 94 años que sobrevivía en pésimas condiciones de higiene. Según el relato de la anciana encerrada en esta casa de Valladolid, éste era el último episodio de presunto maltrato a manos de su hijo. Según refirió la víctima, al negarse a facilitar a su hijo los datos de su cuenta bancaria, éste la tiró de la cama y la agarró fuertemente por el cuello mientras exigía que le diera la información.
Además, en la misma conversación, la anciana le confesó a los agentes que su hijo la tenía encerrada en su habitación desde hacía 40 meses, mal alimentada y en condiciones penosas con un cubo para que hiciera sus necesidades. La anciana, que antes pesaba 95 kilos, pesa ahora 40 kilos menos tras tanto tiempo encerrada.
La mujer, una vez liberada, tendrá que volver a contarle al juez todos los detalles terribles de su largo encierro. Algo que los policías no dudan que hará, porque a pesar de su avanzada edad mantiene intacta su capacidad intelectual.
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