Sociedad
Instituciones Penitenciarias

La sobredosis por drogas se convierte en la principal causa de muerte en prisión

La sobredosis es la principal causa de muerte en los centros penitenciarios españoles. En 2018, más de 450 personas privadas de libertad fallecieron por sobredosis. Speed, cocaína y heroína, mezclada en muchos casos con barbitúricos, se convierten en un coctel letal para cientos de presos cada año.

En los últimos 60 días 36 internos han pedido la vida. Datos que colisionan frontalmente con la apuesta de Ángel Luis Ortiz, secretario general de Instituciones Penitenciarias, por el régimen abierto. Según Ortíz, este sistema proporcionaría las condiciones adecuadas para que favorecer la reinserción de los internos. Un argumento que los trabajadores de prisiones quienes niegan, ya que acusa a la secretaría general de “apenas destinar recursos para los tratamientos y la reinserción”.

Detrás de estas cifras se esconde una siniestra realidad: el consumo excesivo de droga, mucha de ella adulterada. Pese a que la droga más común es el hachís, Lo normal es que quienes consiguen introducir speed, cocaína o heroína la consuman tal y como la introducen. Sin embargo, en muchas ocasiones estas drogas se mezclan con los barbitúricos que se suministran a los reclusos enfermos en prisión. Los internos intercambian y negocian con las propias pastillas psiquiátricas o con paracetamol.

“Muchas veces pensamos que cuando alguien ingresa en prisión se libera automáticamente de sus adicciones y no es así”, explica Enrique Rodrigo, portavoz de la Asociación Tu abandono me puede matar. “Las prisiones están llenas de politoxicómanos que cuando ingresan en prisión siguen siendo politoxicómanos” añade. Por desgracias, incluso hay internos que se convierten adictos dentro de prision.

“Camuflada y escondida en zonas íntimas con la ayuda de preservativos, la droga se introduce en prisión»

Y es que los funcionarios de prisiones insiste en que necesitan que la secretaría general de Instituciones Penitenciarias les proporcione más “formación en la aprensión de drogas, no la tenemos y lo hacemos prácticamente de forma intuitiva y en base a nuestra propia experiencia”. Fuentes penitenciarias consultadas por OKDIARIO reconocen que «por lo general los programas de desintoxicacion tienen una efectividad muy relativa y escasa, ya que lamentablemente debido a la falta de medios y personal la droga está presente».

Droga incautada en la prisión de Logroño.

¿Cómo entra la droga?

Pese a sus esfuerzos, la droga se cuela en las cárceles españolas. Camuflada y escondida en zonas íntimas con la ayuda de preservativos, la droga se introduce en prisión. Es con la ayuda de familiares y especialmente menores, los internos logran colar la droga en las prisiones. “Habría que legislar algo al respecto, porque usted no sabe lo que cabe en un pañal, o en el organismo de un interno que regresa de un permiso o de un propio familiar” relata Enrique Rodrigo.