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Todas las razones por las que duelen los huesos

Distinguir el dolor óseo y el dolor muscular no es tan fácil. El hecho de que muchos de los síntomas de estas dos problemáticas sean parecidas dificulta que podamos diferenciar una de otra. Por eso es importante conocer las razones por las que duelen los huesos.

Al saber cuál es el origen de las molestias, resulta más sencillo relacionarlas con la estructura ósea o muscular de nuestro cuerpo.

Por lo general, el dolor óseo es más agudo, más profundo y más debilitante. Y más común en los individuos de edad avanzada. Aunque cualquier sujeto puede sentir estas dolencias, el desgaste de los huesos por el paso de los años es la principal causa de esta problemática de salud. El dolor óseo es permanente, y es imprescindible recibir la atención médica inmediata para controlarlo.

Razones por las que duelen los huesos

La osteoporosis

Como su nombre indica, la osteoporosis no es otra cosa que una enfermedad que se caracteriza por los poros en los huesos. Pasados los 50 años de edad, se forman estos pequeños huecos en los huesos que suelen ser consecuencia directa de ciertas carencias alimenticias.

Estas personas no incorporan las cantidades mínimas de calcio y vitamina D, si bien la osteoporosis está asociada con diversos factores más allá de la dieta. Entre ellos, los antecedentes familiares, el hipertiroidismo y la menopausia.

El dolor provocado por la osteoporosis suele ser soportable. Al menos hasta que se produce una fractura o un «colapso». Básicamente, la fragilidad de los huesos hace que sean más propensos a romperse. Hay que extremar los cuidados.

¿Cuál es su prevalencia actualmente? La Fundación Internacional de Osteoporosis informa que 1 de cada 3 mujeres y 1 de cada 5 hombres mayores de 50 años sufrirán una fractura de hueso debido a esta patología en algún momento de sus vidas. De hecho, es considerada una «afección silenciosa», ya que muchos de ellos no se enterarán de que la están padeciendo hasta sufrir las fracturas.

Consultar a un médico al menos una vez al año es el único modo de detectarla a tiempo y desarrollar un tratamiento preventivo.

¿Cuándo visitar al doctor? Hay algunos síntomas que se asocian con la osteoporosis, como la pérdida de altura, el dolor cervical, diversas lesiones óseas en situaciones aparentemente de una gravedad menor, etc. Identificada y diagnosticada a tiempo, es una enfermedad tratable cuyo progreso puede ralentizarse con medicamentos. Un profesional te recomendará remedios según tu caso.

Lesiones óseas: por qué duelen los huesos

Muchos de los pacientes con osteoporosis sufrirán la fractura de alguno de sus huesos. Pero no siempre un hueso fracturado responderá a esta enfermedad preexistente. La ruptura parcial o total del hueso, es decir la fractura, dependerá del tipo de lesión, alcance de la misma, etc. Los huesos pueden fracturarse de varias maneras: longitudinal o transversalmente, y en dos o más partes.

Según la Academia Americana de Cirujanos Ortopédicos, las principales causas de las fracturas son:

La sintomatología de una fractura es bastante evidente. Especialmente porque la mayoría de los pacientes no aguanta el dolor. Las fracturas de piernas o cadera impiden caminar, y las fracturas de dedos o brazos imposibilitan manipular toda clase de objetos.

Un hueso fracturado duele, incomoda o incapacita. Suelen generarse hematomas en las zonas afectadas y hasta alguna deformidad. Normalmente, el profesional que te atienda realizará una radiografía para comprobar la rotura del hueso y sus particularidades. Procederá, de confirmarse la sospecha, a inmovilizar la zona con yeso o yeso de fibra de vidrio para que el hueso sane.

En los casos más severos, hace falta una intervención quirúrgica para ajustar los fragmentos de los huesos.

Cáncer: por ello duelen los huesos

No tan recurrente como los dos anteriores, pero aún así el cáncer es uno de los motivos por los que podrían dolerte los huesos. Numerosos tipos de cáncer se forman en los tejidos o las células del hueso, o bien alrededor de éstos. Entre los cánceres óseos conocidos tenemos el osteosarcoma, el linfoma no Hodgkin, el mieloma múltiple, el condrosarcoma y el tumor de células gigantes.

A pesar de lo que podría creerse, y al contrario que la osteoporosis, el cáncer de hueso no suele afectar a los adultos mayores. Investigaciones de la Sociedad Americana Contra el Cáncer demuestran que es más frecuente en jóvenes de entre 10 y 30 años.

Habitualmente, éstos tienen antecedentes familiares. El cáncer se debe a la herencia genética, al tratamiento de otro tipo de cáncer como así también a la enfermedad ósea de Paget. Además, hay un pequeño porcentaje de cánceres óseos cuya causa se ignora.

Los síntomas del cáncer óseo son el dolor localizado, la hinchazón o inflamación y la pérdida de peso repentina e inexplicable.