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Qué tipo de personas te encontrarás en el gimnasio

Una vez acabado el verano es posible que se produzca la ‘Operación retorno’ al gimnasio. Después de unas vacaciones de excesos, en donde siempre se suele coger un par de kilos de más, el cuerpo nos reclama la vuelta a los entrenamientos. En cierta medida se echa de menos el ruido de las máquinas, las mancuernas tiradas por las esquinas o los comentarios de nuestros compañeros de fatigas. Tanto si eres nuevo como un experimentado deportista, en este artículo te aclaramos qué tipo de personas te encontrarás en el gimnasio.

En primer lugar hay que destacar al cachas o el musculoso, que te lo encontrarás a cualquier hora del día y que sufrirá haciendo press banca como si fuese el último día de su vida. Todo el mundo siente una cierta admiración hacia él, ya que suele controlar bastante de todos los aparatos.

En la cinta de correr o en la bicicleta estática suelen estar otra especie que recibe el nombre de ‘fofisano’. Suelen ser personas que se acaban de apuntar al gimnasio, en algunas ocasiones por recomendación médica, pero se enfrentan al problema de la constancia. El deporte no ocupa un lugar preferente en su vida y únicamente acuden a ejercitarse cuando encuentran un rato libre. En verano sienten más pasión por las tapas y las cañas que por los entrenamientos.

También te resultará muy sencillo identificar al ‘sabio’ que tiene conocimientos sobre todos los temas y que no tendrá reparo en aconsejarte con lo que debes hacer. Lo mismo sabe de nutrición, que de entrenamientos o lesiones. Intentan arrimarse a cualquier novato para asesorarles.

Hay gente que acude al centro deportivo para relacionarse. No tiene problemas en hablar contigo aunque no te conozca de nada y te preguntará sobre los planes de entrenamiento. Tendrás mala suerte si coincide contigo, porque lo más probable es que te llegue a agobiar y apenas te deje realizar tus planes de entrenamiento. Si quieres evitarlo, no dudes en llevar los auriculares. Te servirán de elemento disuasorio.

Algo que resulta muy desagradable en los gimnasios son los olores. Hay varias clases de personas. Por un lado, los que desprenden un buen olor, a limpio, mientras que por otro están los que huelen mal, a sudor. Supone todo un riesgo para nuestra salud, sobre todo porque su ropa y su toalla posiblemente no hayan probado el detergente en tiempo.

Por último le reservamos un hueco a los que acuden a los gimnasios para figurar y hacerse las fotos que luego subirán a sus redes sociales para compartir con los seguidores. El gimnasio parece más bien su photocall en vez de su lugar de entrenamiento.

Ninguno de estos resulta agradable en un gimnasio, pero de esta manera podrás reconocerlos con más facilidad y huir de su lado. No caigas en el error de seguir sus pasos.