«Si te relajas, te quedas»: el consejo que más irrita a las mujeres que buscan un embarazo, ¿la ciencia lo respalda?
¿Puede el estrés prolongado influir realmente en la fertilidad o se trata simplemente de uno de los grandes mitos?

Fact checked
Este artículo de OkSalud ha sido verificado para garantizar la mayor precisión y veracidad posible: se incluyen, en su mayoría, estudios médicos, enlaces a medios acreditados en la temática y se menciona a instituciones académicas de investigación. Todo el contenido de OkSalud está revisado pero, si consideras que es dudoso, inexacto u obsoleto, puedes contactarnos para poder realizar las posibles modificaciones pertinentes.
«Si te relajas, te quedas». Probablemente sea una de las frases que más veces escuchan las mujeres cuando tienen dificultades para conseguir un embarazo. También una de las que más frustración genera, ya que durante años se ha utilizado como un consejo simplista. Porque cuando alguien le dice a una mujer que se relaje, lo último que suele conseguir es precisamente eso.
Sin embargo, detrás de esa expresión tan repetida existe una pregunta que cada vez despierta más interés entre investigadores y profesionales de la salud: ¿puede el estrés prolongado influir realmente en la fertilidad o se trata simplemente de uno de los grandes mitos alrededor del embarazo?
La pregunta no es menor. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), alrededor de una de cada seis personas experimentará problemas de infertilidad a lo largo de su vida, una realidad que ha convertido la fertilidad en un importante desafío de salud pública.
Para Patricia Bartolomé, ingeniera de telecomunicaciones, especialista en fertilidad integrativa y creadora del método Las Leyes de la Fertilidad®, el problema no está en la frase en sí, sino en cómo se ha interpretado durante años:
«Si te relajas, te quedas no es una fórmula mágica, pero tampoco es una frase vacía. Relajarse por sí solo no provoca un embarazo, pero cada vez sabemos mejor que reducir un estado prolongado de estrés favorece un entorno biológico más adecuado para la función reproductiva. Por lo tanto, la respuesta es que sí, pero nadie te ha explicado nunca por qué».
Patricia lleva años investigando cómo interactúan el sistema nervioso, las emociones y determinados procesos biológicos relacionados con la fertilidad, siempre desde una perspectiva complementaria a la medicina reproductiva.
Aunque la infertilidad responde a múltiples causas y ningún tratamiento o intervención puede garantizar un embarazo, los especialistas coinciden en que existen factores que pueden ayudar a aumentar las probabilidades de conseguirlo. En los últimos años, diferentes investigaciones han comenzado a estudiar la relación entre el sistema nervioso, el bienestar emocional y la salud reproductiva.
Del «modo supervivencia» al «modo recuperación»
Patricia Bartolomé explica este proceso de una manera sencilla: el cuerpo alterna entre un «modo supervivencia», preparado para responder a amenazas y situaciones de alerta, y un «modo recuperación», en el que prioriza funciones esenciales para el equilibrio del organismo, como el descanso, la reparación de tejidos, la regulación hormonal o la reproducción. Muchas mujeres que atraviesan problemas de fertilidad viven durante meses, e incluso años, instaladas en un estado permanente de preocupación, control e incertidumbre.
Uno de los estudios de referencia en este ámbito, dirigido por la doctora Alice Domar, investigadora de Harvard Medical School y una de las principales expertas mundiales en la relación entre estrés e infertilidad, observó que las mujeres con problemas de fertilidad que participaron en programas específicos de reducción del estrés alcanzaron tasas de embarazo del 55 %, frente al 20 % registrado entre quienes no participaron.
«Muchas veces el estrés no está en el trabajo, ni en la ciudad, ni siquiera en las circunstancias externas. Está en la preocupación constante. Puedes irte de vacaciones o desconectar unos días, pero si tu mente continúa enviando las mismas señales de alerta, tu cuerpo seguirá reaccionando de la misma manera», comenta Patricia Bartolomé.
Por ello, insiste en que el objetivo no debe ser simplemente «relajarse», sino aprender a ayudar al organismo a salir de ese estado mantenido de activación biológica.
Ayudar al organismo a salir del estado de alerta permanente
Con esta premisa nace «Si te relajas, te quedas», un programa práctico de 21 días desarrollado por Patricia Bartolomé para ayudar a mujeres que buscan un embarazo a comprender qué ocurre en su organismo cuando viven bajo un estrés prolongado y aprender herramientas de regulación emocional, meditación y relajación adaptadas específicamente a este proceso.
Lejos de presentar el estrés como la única causa de la infertilidad o prometer soluciones milagro, el programa ofrece una explicación basada en la evidencia científica sobre cómo un estado prolongado de alerta puede influir en el organismo. Su objetivo es ayudar a las mujeres a comprender qué hay detrás del conocido «si te relajas, te quedas» y proporcionar herramientas prácticas para favorecer un mayor equilibrio físico y emocional durante la búsqueda del embarazo.
El programa combina ejercicios prácticos de respiración consciente, relajación muscular, regulación emocional, movimiento consciente, meditación y visualización guiada adaptada específicamente a mujeres que buscan un embarazo. El objetivo no es únicamente disminuir la ansiedad, sino aprender a reconocer y reducir los patrones de hiperalerta, mejorar el descanso, recuperar la sensación de control y favorecer un estado fisiológico más compatible con los procesos de recuperación y reproducción.
Temas:
- Embarazo
- Fertilidad
- Mujeres