Salpicón de pulpo y langostinos: receta y beneficios
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En los días calurosos, el cuerpo nos pide comidas frescas, de esas que probablemente no resultarían demasiado apetitosas en invierno, cuando priorizamos las calorías. Pero en estos días estivales, disfrutar de un salpicón de pulpo y langostinos es una excelente opción, sobre todo si tiene ingredientes marítimos.
Por supuesto, hay muchas alternativas que debes considerar, pero el salpicón de pulpo y langostinos es una de las más interesantes por los muchos y variados nutrientes de estas especies, que no gustan a todo el mundo pero que la mayoría sí está dispuesta a incorporar a una mesa familia o con amigos.
Receta de salpicón de pulpo y langostinos
Hay que destacar sobre todo las propiedades del pulpo, que apenas cuenta con un 2% de materia grasa y es muy rico en proteínas y minerales. Por eso no dudes en incorporarlo a tu dieta.
Ingredientes para preparar salpicón de pulpo y langostinos
Para elaborar esta receta necesitarás unos ocho langostinos, una pata de pulpo previamente cocida, un ajo, una cebolleta, un pimiento rojo, un pimiento verde, un tomate, una cucharada de pimentón, dos cucharaditas de vinagre de jerez, medio vaso de aceite de oliva virgen extra y una pizca de sal.
Cómo hacer un salpicón de pulpo y langostinos paso a paso
Una vez cocida la pata de pulpo, córtala en rodajas finas, y pela los ocho langostinos y trocéalos. Lava los pimientos y córtalos en pequeños cubos, pela la cebolleta y córtala en brunoise, y pela también el tomate, retira su parte central, y córtalo en brunoise, es decir en pequeños trozos.
Coloca en un bol el pimentón, el vinagre y el aceite y remueve con varillas, picando el ajo y añadiéndolo, mezclando todo, para luego agregarle el pimiento rojo, el pimiento verde, el tomate, la cebolleta, los langostinos y el pulpo. Remata con las cantidades de sal y de pimienta negra que desees.
Una vez terminada la receta, debes dejarla en el frigorífico hasta servirla, al menos un par de horas, suficiente como para que el plato esté frío y fresco, lo que nos vendrá de maravillas para paliar parcialmente el calor, ingiriendo alimentos sanos, beneficiosos para el funcionamiento celular.
Todo esto se lo echaremos a los langostinos y al pulpo. De esta manera ya tendremos casi el salpicón a punto para comer. Hay gente que acaba aportándole un poco de pimentón o pimienta blanca. Para que todo vaya cogiendo más sabor y disfrutarlo adecuadamente es preferible que lo dejemos reposar todo en el frigorífico durante al menos media hora. Cogerá una temperatura adecuada para ser comido y tanto el pulpo como los langostinos se impregnarán con el sabor del aliño.
Para darle más atractivo al plato también se le puede añadir unos mejillones, que pueden ser comprados al natural o envasados, o unas barritas de surimi de cangrejo. Seguro que los amantes de las aceitunas apuestan por añadirle un par de ellas.
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