Piel

Robert Nebot, farmacéutico: «La Nivea del bote azul es una excelente crema hidratante, sin embargo, no contiene filtros solares, por tanto no protege del sol»

nivea crema filtros solares
Blanca Espada

Fact checked

×

Este artículo de OkSalud ha sido verificado para garantizar la mayor precisión y veracidad posible: se incluyen, en su mayoría, estudios médicos, enlaces a medios acreditados en la temática y se menciona a instituciones académicas de investigación. Todo el contenido de OkSalud está revisado pero, si consideras que es dudoso, inexacto u obsoleto, puedes contactarnos para poder realizar las posibles modificaciones pertinentes.

La crema Nivea de lata o de bote azul no necesita presentación. Ha estado en millones de casas desde hace décadas y sigue siendo uno de esos productos que pasan de generación en generación casi sin cuestionarse. En los últimos años, además, ha vuelto con fuerza gracias a las rutinas de cuidado más simples de modo que siendo una crema que de alguna manera vuelve a estar de moda, es posible que veas que muchos la usan para hidratar, pero especialmente después de haber tomado el sol e incluso antes.

Cierto es que la lata de Nivea es una crema mítica o todo un clásico, pero no es algo que sirva para todo, de modo que por mucho que la queramos usar para proteger del sol o como crema para después de un día de playa o de piscina, lo cierto es que no protege y tampoco repara. Así lo ha explicado el farmacéutico y formulador Robert Nebot dejando claro que es un error bastante extendido. Y no es un detalle menor, ya que puede acabar afectando a la salud de la piel si se mantiene en el tiempo.

Robert Nebot, farmacéutico: «La Nivea del bote azul es hidratante, pero no protege del sol»

Nebot explica de la crema Nivea que es «una excelente crema hidratante, especialmente eficaz para reforzar la función barrera y evitar la pérdida de agua en la piel». Sin embargo el matiz importante viene después cuando deja claro que “no contiene filtros solares, por tanto no protege del sol».

Es una diferencia clave, aunque a veces pase desapercibida. La piel puede quedar más suave o más cómoda tras aplicarla, pero eso no significa que esté protegida frente a la radiación. De hecho, ocurre justo lo contrario de lo que muchos piensan: la sensación de piel cuidada puede dar cierta confianza y eso hace que se baje la guardia sin darse cuenta.

El error que se repite cada verano

La idea de fondo es bastante simple: si la piel está hidratada, parece lógico pensar que también está protegida, pero no funciona así y de hecho, el propio Nebot lo resume de forma bastante clara: hay quien cree que «cualquier crema corporal, por muy hidratante que sea, puede cumplir la función de un protector solar». Y no, no son cosas comparables. La hidratación actúa sobre el agua de la piel, mientras que la protección solar tiene que ver con la radiación ultravioleta.

Por eso, usar una crema hidratante antes de ir a la playa o a la piscina no evita quemaduras. Tampoco el daño que se va acumulando poco a poco, aunque no se note ese mismo día. Es un error que se repite, en parte, porque la piel «parece» cuidada. Pero es sólo apariencia ya que la protección real requiere otro tipo de producto.

Qué hace un protector solar de verdad

Aquí es donde conviene parar un momento. Un protector solar no es simplemente una crema más dentro de la rutina ni algo opcional en verano. Según explica el experto, la protección eficaz depende de filtros concretos. Algunos son físicos, como el dióxido de titanio o el óxido de zinc, y actúan reflejando la radiación. Otros son químicos y funcionan de otra manera: absorben esa energía y la transforman para que no resulte dañina para la piel. En ambos casos el objetivo es reducir el impacto del sol. No eliminarlo del todo, pero sí minimizarlo de forma significativa. En cambio, una crema hidratante, por buena que sea, no hace nada de eso. Y ahí está la diferencia que muchas veces se pasa por alto.

Qué pasa si no se usa protección

El problema no suele aparecer de golpe. Ese es otro de los errores habituales cuando se habla de exposición solar. Nebot lo explica así: «la hidratación, por sí sola, no bloquea la radiación solar ni previene sus efectos».

Eso significa que una piel hidratada puede quemarse igual. O envejecer antes. O desarrollar manchas con el tiempo, incluso sin exposiciones extremas. Los rayos UVB son los responsables de las quemaduras más visibles. Los UVA, en cambio, van más allá ya que afectan a capas más profundas y están detrás de arrugas, pérdida de elasticidad o manchas. Por ello, y a largo plazo, la exposición sin protección aumenta riesgos más serios. Y eso ya no tiene que ver solo con estética, sino también con la salud.

Dicho todo esto, tampoco se trata de demonizar la crema. Sigue teniendo su sitio y no es casualidad que haya durado tanto tiempo en el mercado. Funciona bien como hidratante, sobre todo en zonas secas del cuerpo. Y eso explica por qué sigue utilizándose tanto, incluso frente a opciones más modernas. El problema aparece cuando se le atribuye algo que no hace ya que usarla para tomar el sol no aporta protección y puede llevar a confiarse más de la cuenta así que mejor evitarla para ese fin.

Lo último en OkSalud

Últimas noticias