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Un riñón de cerdo sigue funcionando durante un mes en un paciente con muerte cerebral

  • Diego Buenosvinos
  • Especialista en periodismo de Salud en OKDIARIO; responsable de Comunicación y Prensa en el Colegio de Enfermería de León. Antes, redactor jefe en la Crónica el Mundo de León y colaborador en Onda Cero. Distinguido con la medalla de oro de la Diputación de León por la información y dedicación a la provincia y autor de libros como 'El arte de cuidar'.

Nuevo hito de la medicina. Un equipo de cirujanos de Nueva York, Estados Unidos, consigue trasplantar con éxito un riñón de cerdo genéticamente modificado a un hombre con muerte cerebral y que durante más de un mes funcione con total normalidad.

Este nuevo paso científico forma parte de un experimento que ha dado resultados prometedores para el futuro, ya que podría reducir significativamente las listas de espera de pacientes que esperan cada año por un trasplante de este órgano en todo el mundo.

El pasado día 14 de julio se llevó a cabo esta operación a un paciente de 57 años con muerte cerebral y que había donado previamente su cuerpo a la ciencia para llevar a cabo este tipo de experimentos. Así, tras 32 días de la operación, el órgano sigue funcionando, por lo que es el periodo más largo que un riñón de cerdo funciona perfectamente en un humano.

La investigación ha sido dirigida por el doctor Robert Montgomery, director del Instituto de Trasplantes NYU Langone. «Este trabajo demuestra que un riñón de cerdo -con apenas una sola modificación genética y sin medicamentos ni dispositivos experimentales- puede sustituir la función de un riñón humano durante al menos 32 días sin ser rechazado», indicó el doctor.

Extirpación de riñones

Al hombre le tuvieron que extirpar los dos riñones, por lo que era urgente llevar a cabo de manera inmediata este experimento cuando tenía ya muerte cerebral para observar como con la modificación genética los exámenes mostraban que los niveles de creatina se encontraban en un nivel óptimo y no presentaba ningún indicador que mostrara rechazo en su cuerpo.

Otro de los signos que se evidenciaron para comprobar el éxito en la operación es que no se detectaron indicios de citomegalovirus porcino, el cual puede desencadenar un fallo orgánico. El pasado año 2022, se llevó a cabo un experimento similar en Maryland, sin embargo, el fracaso de la cirugía se encontró al proliferar en el cuerpo del paciente este patógeno.

Se trata del quinto xenotrasplante (utilización de células, tejidos u órganos no humanos como tratamiento de enfermedades en las personas) que realiza el hospital NYU Langone. La dificultad en este tipo de intervenciones son los rechazos una vez trasplantados en el cuerpo humano. Por ello, es esencial que el gen responsable de la biomolécula llamada alfa-gal, sea detectado de inmediato.

«Con este trasplante hemos reunido más pruebas que demuestran que, al menos en los riñones, la mera eliminación del gen que desencadena un rechazo hiperagudo puede bastar, junto con los fármacos inmunosupresores clínicamente aprobados, para llevar a cabo con éxito el trasplante en un ser humano hasta obtener un rendimiento óptimo, y potencialmente a largo plazo», afirmó Montgomery.

Tanto el riñón como la glándula timo trasplantados pertenecían a un cerdo GalSafe, un tipo de animal modificado genéticamente por la empresa biotecnológica Revivicor, y que tuvo que recibir el visto bueno del regulador sanitario de Estados Unidos «como fuente potencial para terapias humanas y fuente de alimentación para personas con síndrome alfa-gal», una alergia a las carnes desencadenada por la picadura de un tipo de garrapata.