¿Es realmente bueno beber leche para dormirse?
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Si sueles sufrir de insomnio recurrente y has estado buscando algunas posibles soluciones a ese mal, seguro habrás leído que es bueno beber leche para dormirse, teoría que lleva años entre nosotros. Ahora bien, conviene analizar un poco más a fondo la cuestión para determinar si, realmente, obramos de forma correcta y si es bueno beber leche para dormirse.
Por supuesto, partimos de la base de que tal vez la cena haya sido demasiado abundante, extrema. Considerando entonces que estemos con el estómago lleno, y que no dispongamos de demasiado tiempo para hacer la digestión, ésta es una de las primeras opciones que se nos viene a la mente.
Pero los científicos han intentado determinar por su cuenta qué tan beneficioso es ese vaso de leche. Antiguamente se atribuía al triptófano presente en esta bebida esa cualidad curativa, la de conciliar el sueño incluso en los momentos en los que el estómago y la garganta molestan, y hasta arden. Hablamos, claro, de la conocida cono hormona de la felicidad, con lo que ello supone.
¿Conviene beber leche para dormirse?
Científicos de la Escuela de Ciencias de la Alimentación en Guangdong (China) han determinado que algunos de los componentes principales de la leche son, en efecto, capaz de aliviar el estrés, mejorando el descanso por la noche, gracias a una reacción química propia de este producto.
Sin entrar en detalles acerca del proceso por ser complicado de explicar, lo cierto es que la leche en verdad trabaja como un somnífero natural, y las leyendas acerca de sus ventajas en horas previas a ir a dormir son ciertas, provocando reacciones ansiolíticas naturales, calmando nuestros nervios.
A tal punto es así, que la mayoría de los medicamentos somníferos que se venden en la actualidad actúan de manera similar a la leche, sobre el receptor GABA del cerebro, imitándola de ese modo. Nos referimos a recetas habituales, como el zolpidem o las benzodiacepinas.
Lo interesante es que, a diferencia de aquellos, la leche no tiene contraindicaciones ni tampoco molestos efectos secundarios. Evidentemente, no da lugar a adicciones y puede consumirse siempre.
Los profesionales de la salud advierten que estos resultados tienen que ver con la leche de vaca. Opciones como la leche de cabra, u otras vegetales, podrían no tener el mismo éxito.
Por último, aconsejan que la leche esté tibia y no fría, evitando que el organismo deba encargarse, precisamente en ese momento de gran debilidad, de equilibrar la temperatura en su interior.
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