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Punit Shah, psicólogo: «Los adultos con TDAH que identifican y usan sus fortalezas se sienten más felices y menos estresados»

  • Sofía Narváez
  • Periodista multimedia graduada en la Universidad Francisco de Vitoria, con un Máster en Multiplataforma por la Universidad Loyola. Editora en Lisa News con experiencia en CNN y ABC.

La vida cotidiana de las personas con TDAH está llena de retos, y a veces el diagnóstico puede pesar más de lo que muchos esperan. Pero este estudio demuestra que poner el foco en las fortalezas en lugar de en las dificultades cambia de forma significativa el bienestar mental.

El psicólogo Punit Shah, de la Universidad de Bath, lo resume en una idea concreta: identificar y usar las propias capacidades mejora la salud mental de los adultos con TDAH.

La investigación, publicada en la revista Psychological Medicine comparó 200 adultos con TDAH y 200 adultos sin el trastorno. A todos se les preguntó en qué medida se identificaban con 25 rasgos positivos, entre ellos la creatividad, el humor, la espontaneidad y el hiperfoco.

Esto es lo que dice el psicólogo Punit Shah sobre las fortalezas del TDAH

Los resultados señalan que los adultos con TDAH se identificaron con más intensidad que los participantes sin el trastorno en diez fortalezas concretas: hiperfoco, humor, creatividad, espontaneidad e intuición entre las más destacadas. El hiperfoco, la capacidad de concentración profunda y prolongada en tareas de alto interés, resultó especialmente relevante.

A pesar de los desafíos laborales, relacionales y de salud mental que suelen acompañar al TDAH, el estudio encontró que los adultos con el trastorno son igual de capaces que las personas neurotípicas de reconocer y usar sus fortalezas en la vida diaria.

Y cuando lo hacen, los beneficios son claros: mayor bienestar subjetivo, mejor calidad de vida en los planos físico, psicológico, social y ambiental, y menos síntomas de ansiedad, depresión y estrés.

Shah apunta que el siguiente paso es diseñar intervenciones psicológicas basadas en estas evidencias: programas de psicoeducación, coaching y terapias personalizadas que ayuden a los adultos con TDAH a identificar y aplicar sus fortalezas de forma sistemática. Este enfoque se usa ya en los servicios de atención al autismo pero ha recibido mucha menos atención en el caso del TDAH.

Cómo identificar las fortalezas si tienes TDAH

Los investigadores recomiendan observar la propia energía y el comportamiento. Una fortaleza se reconoce por tres señales: se aprende con una velocidad mayor a la media, genera bienestar mientras se realiza y no solo al terminar, y se busca activamente volver a ella.

En la práctica, registrar durante unas semanas qué actividades generan entusiasmo, en qué tareas se pierde la noción del tiempo y qué cualidades valoran los demás es un punto de partida sólido. El inventario VIA de Fortalezas es una herramienta validada científicamente que puede complementar esa observación personal.

Otras estrategias útiles incluyen buscar roles profesionales que exijan dinamismo o resolución de problemas, apoyarse en herramientas para las tareas administrativas que consumen energía y elegir entornos de trabajo flexibles que valoren los resultados sobre los procesos rígidos.

Cómo saber si tienes TDAH

El diagnóstico definitivo requiere una evaluación clínica formal realizada por un psiquiatra, un psicólogo clínico o un neurólogo con experiencia en el trastorno. Los test y la información en línea pueden orientar, pero no sustituyen el criterio médico.

El manual diagnóstico DSM-5 exige que se cumplan cuatro condiciones: presencia persistente de al menos cinco síntomas de inatención o hiperactividad, inicio de las dificultades antes de los 12 años, impacto en dos o más áreas de la vida de forma simultánea y una interferencia clara en el funcionamiento social, laboral o académico.

En adultos los síntomas son más sutiles que en la infancia. La inatención se manifiesta en errores por descuido, dificultad para mantener el hilo en reuniones largas, tendencia a postergar tareas que exigen esfuerzo mental sostenido y extravío frecuente de objetos cotidianos.

La hiperactividad aparece como inquietud interna, tendencia a interrumpir a otros o a tomar decisiones de forma impulsiva. Ante la sospecha, llevar un registro escrito de las dificultades durante unas semanas y acudir con ese material a una consulta especializada es el camino más directo.