¿Puedes broncearte si está nublado?
Con la llegada del verano, es importante que utilicemos productos bronceadores para protegernos del sol. Pero, ¿puedes broncearte si está nublado? Toma nota.
Incluso cuando el cielo está cubierto de nubes puedes broncearte y también puedes sufrir quemaduras graves, porque las radiaciones, sobre todo las UV, se filtran a través de las nubes. La exposición solar tiene efectos positivos en el organismo, pues interviene en la síntesis de la vitamina D, mejora algunas afecciones cutáneas y favorece la circulación sanguínea periférica. Sin embargo, exponerse a los rayos del sol de manera prolongada puede producir quemaduras, lesiones oculares, envejecimiento prematuro, reacciones alérgicas e incluso cáncer de piel.
Recomendaciones para tomar sol
Broncearse es saludable, solamente si tomas sol a ciertas horas y utilizando la protección solar adecuada. Especialmente, debes seguir las recomendaciones médicas, como las que ha ofrecido el Ministerio de Sanidad.
- Evita la exposición solar entre las 12 y las 17 horas.
- Usa ropa ligera, cómoda y no muy ceñida.
- Cúbrete la cabeza con sombreros o gorras.
- En el exterior, lleva gafas de sol homologadas con protección de 90% de rayos UV.
- Utiliza un protector solar con factor elevado y adecuado a tu edad, tipo de piel y la zona del cuerpo. Debes aplicarlo antes de la exposición solar y repetir la aplicación cada 2 horas, o después de cada baño.
- Al tomar sol, debes tener en cuenta la altura, ya que cada 300 metros, aumenta un 4% el poder de las radiaciones ultravioletas.
Las radiaciones UV se filtran a través de las nubes
Existe la falsa creencia de que cuando los días están nublados ya no es necesario aplicar protector solar, pues los rayos ultravioletas tienen menor incidencia en la piel. Pero, aunque exista una sensación térmica baja y no se sienta calor, las radiaciones ultravioletas se reflejan en el agua, la arena, la hierba e incluso en la nieve y afectan nuestra piel.
Seguro que te broncearás si te expones al sol en un día nublado, pero también puedes sufrir quemaduras o algún tipo de lesión en la piel sin que te des cuenta. Por ese motivo, recuerda extremar las precauciones en las zonas del cuerpo más sensibles, como en la cara, las piernas o los brazos. Protege también la piel de los párpados y de las orejas.
Pide asesoramiento sobre qué tipo de piel tienes y adquiere protectores solares que sean apropiados para tu tipo específico de piel. Si observas algún cambio en los lunares o aparecen manchas en tu piel después de haberte expuesto al sol, es conveniente que consultes con un dermatólogo.
Comparte esta noticia y da la alerta contra los riesgos del sol en días nublados. Los rayos UV son quizás aún más riesgosos, pues dañan la piel sin que podamos siquiera percibirlo.
Deja tu comentario y tus consejos para proteger la piel del sol.
Temas:
- Cremas solares
Lo último en OkSalud
-
Científicos dan la razón al vaper y ponen nombre al culpable en la lucha contra el cigarrillo
-
Vicente Calduch, farmacéutico: «La vitamina E es un antioxidante frente al envejecimiento y la glicerina mantiene la hidratación»
-
Los 10 ejercicios que deberías empezar a hacer ya si quieres llegar en forma a septiembre
-
Mareos o debilidad: estos son los falsos mitos más extendidos sobre la donación de sangre
-
Mónica García, la ministra médica acorralada por los médicos: camino de protagonizar la etapa más conflictiva de un facultativo en Sanidad
Últimas noticias
-
Barcelona – Athletic Club en directo: goles, resultado, alineaciones oficiales y última hora del partido de la Liga EA Sports en el Camp Nou
-
Mentalidad pandémica
-
Ontario está perforando 40 pozos de hasta 120 metros junto al lago Ontario para estudiar una central nuclear de hasta 10.000 MW, capaz de abastecer a unos 10 millones de hogares, aunque su primera unidad todavía podría tardar 15 años en conectarse
-
Xavi Espart se juega la expulsión con una plancha en el tobillo a Laporte pero no pitaron ni falta
-
Una tuneladora de 40 toneladas métricas llamada Lily está excavando un túnel de 1,8 kilómetros bajo una localidad inglesa, con capacidad para almacenar 5,5 millones de litros de agua de lluvia, el equivalente a dos piscinas olímpicas