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Verano

Ni fruta ni agua: la recomendación de los expertos para que los mayores de 65 años eviten las piernas hinchadas por el calor en verano

  • Manuel Morera
  • Periodista y fundador del pódcast V9, el programa de F1 más escuchado de España. Universidad de Valencia y Radio 3. Anteriormente en ElDesmarque, Levante TV y Las Provincias.

En verano es normal que utilizamos trucos caseros para estar más frescos en casa. Sin embargo, esta sensación de alivio no hace que alguno de los problemas de salud vinculados al calor dejen de ser peligrosos en mayores de 65 años.

En verano la retención de líquidos aumenta y muchas personas de más de 65 años sufren por las piernas hinchadas. Beber agua, comer fruta o descansar ayuda, pero hay un consejo mucho mejor.

Por supuesto, nos referimos a reducir la sal, especialmente la que nos llega escondida en los alimentos procesados, en los embutidos, en los snacks, en las conservas o en las salsas comerciales.

El consejo para que las personas mayores no sufran de piernas hinchadas en verano

La hinchazón de piernas durante el verano suele aparecer porque el calor dilata las venas y dificulta el retorno de la sangre desde las extremidades inferiores.

Si una persona pasa mucho tiempo sentada, de pie o con poca movilidad, esa sensación de pesadez puede hacerse más intensa. Además, en los mayores de 65 años influyen otros factores.

Por ejemplo, la menor movilidad, la retención de líquidos, problemas circulatorios previos y algunos medicamentos. En verano todo esto se agrava con el calor.

En ese sentido, reducir el consumo de sal es especialmente importante en estas fechas del año. Cuanta más sal se acumula en la dieta, más fácil resulta que aparezca líquido retenido en tejidos y extremidades.

Un error muy común es traducir este consejo de los expertos como que hay que quitar el salero de la mesa o no añadir sal a las comidas. Sin embargo, el problema está en otra parte.

La porción más importante de exceso de sal que recibimos está en los productos ya preparados (y que a muchas personas mayores les encantan). Por ejemplo, caldos concentrados, fiambres, quesos curados, aperitivos salados, conservas, salsas, etc.

El calor hace que se hinchen más las piernas de las personas mayores en verano

Las piernas no se hinchan sólo por beber poca agua o por caminar demasiado. En verano, el problema suele tener mucho que ver con la circulación y con la forma en la que el cuerpo intenta regular la temperatura.

Cuando hace calor, los vasos sanguíneos se dilatan, ya que ese mecanismo ayuda al organismo a liberar temperatura. El problema es que también puede hacer que la sangre circule más despacio y tienda a acumularse en la parte baja del cuerpo.

El resultado son tobillos más marcados, pies inflamados, sensación de pesadez, hormigueo o piernas cansadas al final del día. En algunos casos, los calcetines dejan una señal más profunda de lo habitual.

La edad agrava el problema porque el sistema circulatorio y el sistema linfático no siempre responden con la misma eficacia. Si a eso se añade sedentarismo, calor intenso y una dieta alta en sodio, el terreno queda preparado para la retención de líquidos.

Otros hábitos que ayudan a bajar la hinchazón de las piernas si hace calor

Reducir la sal es fundamental, pero es un consejo mucho más eficaz si se combina con otros hábitos saludables que a las personas mayores de 65 años se les suelen olvidar. Por ejemplo, moverse con suavidad y evitar las horas centrales del día para salir a la calle.

Adapta los ejercicios a tu situación, pero deberías caminar unos minutos, mover los tobillos, flexionar y estirar los pies e intentar levantarte con frecuencia si pasas mucho tiempo sentado, para activar la circulación.

También ayuda elevar las piernas durante 15 o 20 minutos, varias veces al día, con un cojín o apoyándolas en alto. Ese gesto favorece el retorno venoso y puede aliviar la sensación de pesadez en tobillos y pantorrillas.