Identifican el perfil de personas con más riesgos de salud por su obesidad
Un estudio realizado por médicos internistas ha conseguido identificar el perfil de las personas con más riesgo para su salud debido a su obesidad, un grupo que necesita atención médica y funcional para evitar su deterioro.
Durante el 43º Congreso Nacional de Medicina Interna de la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI), su vicepresidenta, Juana Carretero, ha expuesto los resultados del estudio Registro de Obesidad y sus Fenotipos en Medicina Interna (ROFEMI), relativo a los fenotipos de pacientes con obesidad en medicina interna publicado en la revista científica Journal of Clinical Medicine.
Según Carretero, diferenciar entre distintos perfiles de personas con obesidad y estratificar el riesgo que esta condición entraña para su salud es “crucial” para poder decidir las terapias médicas, psicológicas y funcionales que necesitan, así como para adoptar medidas de prevención secundaria para evitar que el estado de salud se deteriore todavía más.
Para los médicos internistas es importante saber valorar cómo afecta la obesidad en las comorbilidades de los pacientes, ya que, según ha señalado, habitualmente la mayoría tienen más de tres comorbilidades asociadas: enfermedades crónicas y obesidad.
La disposición del tejido adiposo influye mucho en la aparición, curso y pronóstico de patologías como por ejemplo, en la insuficiencia cardiaca, la fibrilación auricular o la enfermedad renal crónica.
El estudio también revela que entre las personas atendidas en medicina interna existen dos perfiles de pacientes con obesidad de alto riesgo y entre ellos un perfil de peor riesgo correspondiente a las mujeres con obesidad, mayor comorbilidad, discapacidad grave, depresión y sarcopenia, que necesitan recibir tratamiento para todos estos problemas así como tratamiento psicológico.
El estudio ROFEMI se ha realizado sobre 536 personas con obesidad atendidas de forma ambulatoria en 46 servicios de medicina interna de hospitales de toda España y ha desvelado que el 86% de ellas tenía obesidad de muy alto riesgo.
Las personas con obesidad se han clasificado en cuatro grupos, de muy alto riesgo, alto riesgo, riesgo aumentado y sin aumento de riesgo, a partir del uso de dos parámetros: el índice de masa corporal y la circunferencia de la cintura.
Entre las personas con obesidad de muy alto riesgo se han identificado dos fenotipos diferentes, uno con un perfil de peor riesgo que otro, que corresponde a los pacientes de más edad, con mayor comorbilidad, discapacidad grave, depresión y pérdida de masa muscular o sarcopenia.
Las personas con obesidad de muy alto riesgo necesitan atención integral, médica y funcional de sus comorbilidades más importantes y de la sarcopenia para evitar el deterioro de su salud y se precisan estudios longitudinales para ver qué factores llevan a las personas de alto riesgo a pasar al grupo de muy alto riesgo
Carretero ha considerado “fundamental” llevar a cabo el diagnóstico de obesidad lo más precozmente posible identificando a los pacientes de alto riesgo especialmente aquellos que aun teniendo un índice de masa corporal (IMC) de entre 30 y 35, considerado obesidad grado 1, tengan un perímetro abdo
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