Ciencia
Astronomía

Shock total entre los astrónomos tras detectar el gas más caliente y antiguo jamás conocido en un cúmulo de galaxias

  • Betania Vidal
  • Redactora y analista de contenidos SEO especialista en bienestar, psicología, traducción, creación de sitios web y liderazgo de proyectos online.

Algo no encaja con la imagen que tenían los científicos sobre el universo primitivo. Al observar un cúmulo de galaxias cuando el cosmos apenas empezaba a organizarse, los astrónomos se han topado con un nivel de energía que no esperaban.

Esta detección ha dejado a la comunidad científica desconcertada porque rompe una de las ideas básicas sobre cómo crecen las mayores estructuras del universo. Según los modelos actuales, este tipo de gas sobrecalentado solo aparece mucho más tarde, cuando los cúmulos ya están asentados.

Aquí te contamos qué se ha encontrado exactamente y por qué este hallazgo replantea cómo fueron los primeros pasos de los cúmulos de galaxias. El estudio, publicado en Nature, se basa en observaciones directas de un sistema joven y sorprendentemente violento.

Un cúmulo de galaxias en los inicios del universo

El protagonista es el cúmulo SPT2349-56, situado a unos 12.000 millones de años luz. Verlo es mirar al pasado, cuando el universo tenía solo unos 1.400 millones de años. En esa etapa, los cúmulos estaban en plena formación, todavía desordenados y lejos de la estabilidad actual.

Sin embargo, el gas que flota entre sus galaxias presenta una temperatura al menos cinco veces superior a la prevista. Ese gas, conocido como medio intracumular, actúa como una especie de atmósfera común. Su temperatura es una pista directa de cuánta energía interna tiene el sistema.

La señal se detectó gracias al efecto Sunyaev-Zeldovich, una técnica que permite medir cómo ese gas caliente interactúa con la radiación de fondo del universo. Lo inesperado fue lo alto de la intensidad.

Tras meses de comprobaciones, la conclusión fue que ese cúmulo joven tenía más energía que muchos cúmulos actuales, concentrada en una región compacta, con más de 30 galaxias formando estrellas a un ritmo descomunal.

Una posible explicación apunta a la presencia de varios agujeros negros supermasivos activos en el corazón del cúmulo. Su actividad podría haber inyectado enormes cantidades de energía en el entorno antes de lo que se creía habitual.

Por qué este hallazgo en las galaxias cambia el mapa del cosmos

Este resultado transforma cómo se describen los primeros pasos de los cúmulos de galaxias. Los modelos actuales asumen que el gas se calienta a medida que la gravedad va ordenando el sistema. Encontrar un medio intracumular tan energético en una fase tan temprana indica que ese proceso pudo arrancar antes y con mucha más intensidad.

El papel de los agujeros negros supermasivos también queda en entredicho. Hasta ahora se pensaba que su influencia dominante llegaba cuando los cúmulos ya estaban bastante formados. La presencia de varios de ellos inyectando energía en un sistema tan joven sugiere que estos objetos pudieron moldear el entorno desde etapas muy iniciales.

Además, se refuerza la idea de que la formación de grandes estructuras no fue un proceso ordenado ni progresivo. La combinación de gas extremadamente caliente, alta tasa de formación estelar y actividad de agujeros negros apunta a un escenario más turbulento, con episodios violentos concentrados en poco tiempo.

Todo ello tiene consecuencias directas sobre cómo se interpretan las galaxias más masivas del universo. Si su entorno fue más extremo desde el principio, su historia evolutiva también cambia.