España ante el primer episodio de calor extremo: cómo protegerse cuando el termómetro supera los 40 grados
Las personas mayores son uno de los grupos con más riesgo porque con la edad disminuye la sensación de sed

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España se prepara para un episodio de calor intenso este fin de semana, con temperaturas que podrían alcanzar o superar los 40 grados en varias zonas del país. El problema no será únicamente el valor máximo del termómetro, sino la persistencia del calor, con noches más cálidas de lo habitual que dificultan el descanso y reducen la capacidad del cuerpo para recuperarse.
Una ola de calor no es sólo una cuestión de incomodidad. Cuando las temperaturas suben de forma extrema, el organismo tiene que realizar un esfuerzo adicional para mantener estable su temperatura. La sudoración y la pérdida de líquidos aumentan, y el riesgo de deshidratación y golpes de calor crece, especialmente entre las personas más vulnerables.
Los expertos ponen el foco en que el calor no afecta a toda la población de la misma manera. Las personas mayores son uno de los grupos con más riesgo porque con la edad disminuye la sensación de sed y la capacidad del cuerpo para regular la temperatura. Además, algunas enfermedades crónicas y determinados tratamientos pueden aumentar la vulnerabilidad ante las altas temperaturas.
Por eso, durante estos días es importante prestar especial atención a familiares, vecinos o personas mayores que vivan solas. Mantener una hidratación frecuente, evitar salir en las horas centrales del día y comprobar que mantienen unas condiciones adecuadas en casa puede marcar la diferencia.
Los niños pequeños también requieren una vigilancia especial. Su organismo regula peor la temperatura y pueden deshidratarse con mayor rapidez. Hay que evitar exposiciones prolongadas al sol, protegerlos con ropa ligera, ofrecerles agua con frecuencia y recordar una norma fundamental: nunca dejar a un menor dentro de un vehículo, aunque sea durante pocos minutos.
Para toda la población, las recomendaciones pasan por adaptar las rutinas al calor: evitar ejercicio intenso en las horas de más temperatura, buscar espacios frescos, bajar persianas durante las horas de sol y ventilar la vivienda cuando las temperaturas sean más bajas. También es importante beber agua aunque no aparezca sensación de sed.
Los síntomas de alerta pueden aparecer en forma de mareo, debilidad, dolor de cabeza, confusión, piel muy caliente o alteraciones del comportamiento. Ante un posible golpe de calor, es necesario actuar rápido: trasladar a la persona a un lugar fresco, intentar reducir su temperatura y solicitar ayuda si los síntomas son intensos.
El episodio de calor vuelve a poner sobre la mesa un desafío cada vez más frecuente: cómo adaptarse a temperaturas extremas que ya no son excepcionales y que obligan a extremar las precauciones, sobre todo entre quienes tienen más dificultades para hacer frente al aumento de las temperaturas.
Síntomas de golpe de calor
Hay que pedir ayuda si aparece:
Confusión.
Pérdida de conciencia.
Temperatura corporal muy elevada.
Piel caliente y seca.
Convulsiones.
Mientras llega ayuda:
Llevar a la persona a un lugar fresco.
Intentar bajar la temperatura corporal.
Niños: señales de alerta
Los niños pequeños son especialmente sensibles porque regulan peor la temperatura corporal.
Hay que vigilar:
Cansancio excesivo.
Irritabilidad.
Piel muy caliente.
Falta de energía.
Menor cantidad de orina.
Temas:
- Ola de calor