Dolor articular: ¿a qué se debe y cómo combatirlo?
Numerosos factores pueden hacer que nuestras articulaciones se inflamen, produciéndonos dolor articular y otras molestias. Fármacos como el Ibuprofeno y el Naproxeno pueden aliviar estos síntomas, aunque a la postre no es más que un arreglo puntual. Te ofrecemos otras opciones.
Determinadas lesiones o enfermedades -artritis, lupus, gota, bursitis y dolor muscular- pueden provocar dolor en una o varias articulaciones. Un esfuerzo o sobrecarga fuera de lo corriente en momentos puntuales, también puede generar dolor articular. Siempre es recomendable visitar al facultativo de confianza, sobre todo si a la inflamación articular se suman otros síntomas:
- Fiebre no asociada con un episodio de gripe.
- Pérdida súbita de peso, más de cuatro kilos, sin seguir un régimen ni cambiar hábitos de vida.
- Hinchazón y dolor articular agudos, sin causas aparentes que los expliquen durante días.
Qué hacer para reducir el dolor articular
Algunos fármacos con propiedades antiinflamatorias, tipo Naproxeno e Ibuprofeno, pueden aliviar los síntomas más dolorosos. En casos graves, el especialista puede aplicar inyecciones de medicamentos corticosteroides directamente en la articulación. E incluso, puede recomendar un servicio de fisioterapia que ayude a rehabilitar músculos y articulaciones. Sin embargo, existen otros remedios caseros, siempre que el dolor articular no se deba a una artritis, que incluyen:
Baños tibios, sobre todo en la zona con tendencia a sufrir dolor articular. Te sentirás mucho mejor.
Ejercicios de estiramiento específicos varias veces a la semana. Consulta con tu médico para que te prescriba los más eficaces.
Puedes hacer masajes, entre dos o tres veces al día, con cremas de propiedades analgésicas. Fíjate que entre sus ingredientes posean plantas como árnica, hipérico (hipericum), caléndula y melaleuca.
Infusiones de romero fresco, hierba aromática con propiedades antiinflamatorias y calmantes. Hierve 200 gramos de romero en agua caliente y deja reposar durante varios minutos. Se recomiendan dos vasos: uno por la mañana y otro por la noche, antes de acostarse.
Algunas semillas son ricas en Omega 3, aceite esencial vegetal que previene infecciones en las articulaciones. Es el caso de la linaza con la que puedes sazonar ensaladas u otras recetas. También la puedes añadir al yogur o bebida favorita. Se recomienda la ingesta de dos cucharadas diarias.
Especias como la cúrcuma poseen propiedades antiinflamatorias, analgésicas y antioxidantes. La puedes consumir de varias maneras. Por ejemplo, puedes salpimentar la comida con cúrcuma, muy típica en la cocina asiática. O también la puedes preparar en infusión. Hierve 20 gramos de cúrcuma en tres tazas de agua caliente durante 10 minutos. Reposa la mezcla y añade tres cucharadas de miel. ¡Delicioso!
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