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Cómo diferenciar el lumbago del dolor de riñón

¿Qué diferencias hay entre el lumbago y el dolor de riñones? El lumbago es una molestia más prolongada, el dolor de riñones es puntual.

El cuerpo humano es muy complejo, por lo que sucede que a veces los síntomas de dos condiciones muy diferentes, puedan superponerse creando confusión sobre el origen real del dolor. Un caso sería el de los riñones, por su ubicación en la espalda y debajo de la parte inferior de la caja torácica, por lo que es difícil detectar de dónde viene el dolor en esta área, si proviene de la zona lumbar o del riñón.  A pesar de que se presentan de forma similar, el lumbago y el dolor de riñón son completamente diferentes. Conocer la ubicación de los síntomas, el tipo y la gravedad del dolor, los desencadenantes y las características de estas afecciones, puede ayudarte a diferenciarlos.

¿Cuáles son las principales diferencias del dolor de riñón y el lumbago?

Signos y síntomas de dolor de riñón. El dolor se centra en uno o ambos lados, del área comprendida entre el costado de las caderas y las costillas inferiores. El dolor del riñón suele ser constante, presentando un dolor sordo o agudo por naturaleza. El dolor de los riñones solo mejorará, si esta zona se trata y se enfoca correctamente.

No hay un calmante tradicional, solo el tratamiento correcto de la enfermedad o del problema renal de base. El dolor en el caso de los riñones se radica en la parte inferior del abdomen, la ingle, la parte interna del muslo (en infecciones urinarias o renales). Puede ser leve o severo. Los cálculos renales pueden ir acompañado de náuseas y vómitos debido al fuerte dolor.

Otros de los síntomas que pueden acompañar al dolor de riñón son: fiebre, dolor al orinar, diagnóstico reciente de ITU, sangre en la orina, mareo, estreñimiento o diarrea, sarpullido, fatiga o escalofríos. Las causas de dolor en los riñones pueden ser cálculos renales, infección renal, cáncer de riñón u obstrucción renal.

Signos y síntomas de dolor en el lumbago (dolor musculoesquelético). El dolor se siente en cualquier lugar de la parte inferior de la espalda o de la parte superior de los glúteos.

Evolución del dolor de espalda

El dolor de espalda va cambiando a lo largo del día, dependiendo de los movimientos agravantes que se realicen con el cuerpo, podrían provocar dolores más fuertes. Por ejemplo: sentarse o pararse, permanecer mucho tiempo acostado o de pie, inclinarse repentinamente hacia adelante o hacia atrás o girar. El dolor se produce mediante movimientos mecánicos.

El dolor en el lumbago en algunos casos según el origen se pueden tratar: caminar (en el nervio pinzado), descansar (en la osteoartritis), Medicamentos para aliviar el dolor o fisioterapia, terapia manual y los ejercicios correctos.

La irradiación del dolor se puede dirigir hacia las nalgas, la parte posterior del muslo, la pantorrilla, el pie, el hormigueo y entumecimiento de los dedos de los pies en un lado.

También se emplean distintos grados de dolor, para describir el dolor de espaldas “agudo” que suele durar hasta cuatro semanas, “subagudo” es de cuatro a doce semanas y “crónicos” que dura más de doce semanas.

Los síntomas que pueden acompañar al dolor en el lumbago son: fiebre, hinchazón en la espalda y dolor de espalda persistente. También dolor que baja hacia las piernas, dolor que llega a las rodillas, una lesión reciente en la espalda, traumatismo, o lesión mecánica, incontinencia urinaria, dificultad para orinar, incontinencia fecal, entumecimiento alrededor del área de la ingle, hormigueo en los dedos de los pies.

Las causas que producen el lumbago pueden ser: ciática, fracturas de columna vertebral, protuberancia del disco, hernia discal, osteoporosis, osteoartritis, cáncer vertebral metastásico o espasmo del músculo paravertebral. 

¿Cuál es el mejor tratamiento para el dolor de riñón y la lumbalgia?

Una vez que su médico de cabecera ha localizado el origen del dolor del riñón se indicará el tratamiento adecuado. Para tratar los cálculos renales se ayudará con el uso de analgésicos, junto con una mayor ingesta de agua para ayudar a despedir el cálculo renal.

En algunos casos es posible que se requiera cirugía, especialmente cuando los cálculos sean muy grandes. En el caso de las infecciones, se indicarán antibióticos para ayudar a terminar con la infección bacteriana.

El tratamiento del dolor lumbar difiere especialmente del tratamiento del dolor en el lumbago, debido a las diferentes causas que las pueden originar. Para el dolor de espalda se indican medicamentos calmantes junto con fisioterapia.

Estos tratamientos pueden incluir: terapia manual como movilización, manipulación y masaje, ejercicios de estiramiento y fortalecimiento de los músculos, acupuntura y Pilates. Si después de un tratamiento de fisioterapia permanente, los niveles de dolor y en el regreso al movimiento normal no se observan cambios significativos, ya pasadas las 6 u 8 semanas, es recomendable una nueva consulta con su médico, para realizar un estudio más específico con un especialista en columna.