El desayuno que aumenta la saciedad y la concentración
Quemar calorías en reposo, ¿es posible, cómo puedo hacerlo?
Trucos que no fallan para reducir las calorías diarias
Hay un refrán muy popular que dice que deberíamos «desayunar como un rey, almorzar como un príncipe y cenar como un mendigo». Básicamente, este dicho supone que debemos consumir la mayor cantidad de calorías posibles en la primera comida del día. Pero eso suele llevar a un error muy común, el ingerir calorías vacías sin sentido. Te mostramos el desayuno ideal que aumenta la saciedad y la concentración.
A partir de una investigación citada por Infosalus, de Europa Press, nos encontramos con el desayuno que siempre hemos buscado. Es decir, un desayuno sabroso y repleto de calorías saludables para proporcionarte la energía que hace falta para afrontar el día.
Cómo es el desayuno que aumenta la saciedad y la concentración
El estudio, desarrollado por expertos daneses y publicado en Journal of Dairy Science, se centra en la relación entre dieta y función cognitiva. Los especialistas han concluido, como esperaban, que un desayuno rico en proteínas puede aumentar la saciedad y mejorar la concentración a lo largo de la jornada. Y de ahí que debas incluirlas en tu dieta.
En el informe no se han centrado tanto en la importancia del desayuno en sí, que a estas alturas está fuera de toda duda, sino más bien en cuáles son los alimentos o nutrientes que no pueden faltar en esta primera comida. La que, como su nombre indica, corta definitivamente el ayuno de toda la noche.
Al analizar a 30 mujeres obesas de entre 18 y 30 años durante tres días, en los que consumieron un desayuno rico en proteínas, uno rico en carbohidratos o no desayunaron, los resultados fueron evidentes.
Los investigadores se centraron en factores clave como la sensación de saciedad, los niveles hormonales y la ingesta energética, obligando a las voluntarias a realizar exámenes cognitivos. Y fue así como comprobaron que un desayuno rico en proteínas -específicamente skyr, un producto a base de leche agria, y avena- aumentaba la saciedad y mejoraba la concentración.
Mette Hansen, profesora asociada en la Universidad Aarhus, doctora del Departamento de Salud Pública de esta institución y autora principal del informe, detalló que esta combinación de skyr y avena «no reducía la ingesta total de energía en comparación con saltarse el desayuno o tomar un desayuno rico en carbohidratos». Es decir, tiene muchos beneficios sin ningún perjuicio.
¿Por qué es importante desayunar y hacerlo bien?
El motivo inicial es que si desayunas bien tendrás energía, te sentirás satisfecho y no comerás ni tanto ni tan mal hasta la cena. Pero, por otro lado, desayunar mal puede crear la falsa idea de que el desayuno en realidad no es saciante, y que no vale la pena comer antes de salir de casa por la mañana.
Por culpa de los malos desayunos a los que nos hemos acostumbrado, hay muchísima gente que sale de su casa sin ingerir ningún alimento. No sólo se trata de desayunar sino de consumir los nutrientes imprescindibles.
Y otra razón es que los individuos que no desayunan o lo hacen mal son más propensos a aumentar de peso con el tiempo. Artículos como éste de Harvard Health señalan que «desayunar no te ayudará a perder peso, pero saltarlo tampoco». Incluso, normalmente pasa lo contrario: si sales de casa sin desayunar acabas comiendo mucho más en el almuerzo y te sientes pesado afectando tu rendimiento en el trabajo. Es decir, los problemas se multiplican y no alcanzarás tu mejor versión en la oficina.
De hecho, el número de personas con sobrepeso está aumentando en todo el mundo. Y no son pocos los nutricionistas que avisan que se debe a una mala alimentación en general y a un deficiente desayuno en particular. Ahora sabemos que los desayunos con proteína son una buena alternativa por la cual optar a primera hora del día. El skyr y la avena, sí, pero también otros semejantes.
Desde lo nutricional, guardan similitudes con éstos o bien son complementarios el tofu, el yogur, el pan integral y el queso cottage. Además, hay frutas muy interesantes por sus aportes proteicos como las uvas, el coco, las fresas, el aguacate y las frambuesas.
Incluyendo tanto esos alimentos como frutas en tu desayuno, con un café o té sin azúcar, tendrás energía de sobra para afrontar mejor toda la jornada. Asimismo, son combinaciones que aceleran el metabolismo basal. Si entrenas, te permitirán quemar calorías aún estando en reposo.
¿Y cuáles son los peores desayunos?
Aquellos que poseen niveles elevados de azúcar. El pan con mermelada, los zumos embotellados y los productos de bollería, por citar algunos ejemplos, constituyen el peor desayuno posible.
Si a eso le sumas dos o tres tazas de café cada mañana, con varias cucharadas de azúcar, entonces directamente estás atentando contra tu cuerpo. ¡Si cambias tus desayunos, cambiarás todo en tu día! Ya puedes inculcar estos hábitos para sentirte mejor.
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