Limpieza

Los expertos en limpieza instan a poner suavizante en el cubo del agua de la fregona: para qué sirve y por qué se recomienda

suavizante cubo agua
Blanca Espada

Fregar el suelo no tiene mucho misterio o de hecho, tan sólo necesita un poco de agua en el cubo, un producto específico para suelos, o un poco de lejía, y una fregona que sea de calidad. Con esto es más que suficiente para conseguir buenos resultados. Sin embargo, existe un truco que se comparte cada vez más en redes sociales y que tiene que ver con añadir un poco de suavizante para la ropa en el agua y en concreto, en la fregona para conseguir algo que muchos ni tan siquiera habían pensado.

Porque no, no es que con el suavizante el suelo quede más limpio y mucho menos, que quede desinfectado, pero sí que es cierto que con unas cuantas gotas de este producto para la colada, podremos lograr que la estancia que freguemos quede más perfumada. Un truco sencillo y con buenos resultados, aunque antes que nada, conviene saber cómo hacerlo y sobre todo tener en cuenta que no es adecuado para todos los suelos.

Para qué sirve echar suavizante en el cubo de la fregona

El suavizante que utilizamos al lavar la ropa está pensado, entre otras cosas, para dejar un aroma agradable en las prendas, y eso es precisamente lo que se aprovecha con este truco. Al diluir unas gotas en el agua y pasar después la fregona, el perfume queda en el suelo y hace que la casa huela bien durante más tiempo. La clave está en no pasarse con la cantidad y de hecho, podemos echar tan solo un par de gotas no sólo en el agua, también directamente en la fregona. Con eso será suficiente ya que utilizar demasiado puede hacer que queden restos o marcas cuando el suelo se seque y, lo que es más importante, puede dejar la superficie resbaladiza.

Basta con llenar el cubo con agua fría o tibia y añadir esas gotas. Se mezcla para que el producto quede bien diluido, se moja la fregona y se escurre antes de pasarla por el suelo. No tiene más misterio. Y en el caso de querer echar el suavizante en la fregona podemos hacerlo, pero luego debemos de nuevo pasar esta por el agua para que el producto se diluya bien y se mezcle además con el detergente o limpiador que estemos usando.

Una vez que el suelo se seca, el aroma del suavizante permanece y se extiende por la estancia. De hecho, ese es prácticamente todo el secreto de este método y también la razón por la que no debemos pensar que sirve como sustituto del producto que utilizamos habitualmente para fregar.

No deberías utilizar este truco en cualquier suelo

Antes de ir a por el suavizante y echarlo en el cubo hay otra cuestión que debemos tener en cuenta. Estamos hablando de un producto pensado para tratar tejidos y no para limpiar suelos, así que hay materiales en los que es mejor extremar las precauciones y uno de ellos, como no, es la madera así que en los suelos de madera o de parquet debemos tener cuidado con la cantidad de agua que utilizamos al fregar, pero además determinados productos pueden afectar al acabado. Si el fabricante no recomienda el uso de suavizante, es mejor no arriesgarse.

También debemos tener cuidado con los suelos encerados, ya que el producto puede dejar residuos o hacer que pierdan parte de su brillo. Y precisamente en los pavimentos muy brillantes podemos encontrarnos con otro problema: si nos hemos pasado con la cantidad, las marcas pueden hacerse bastante visibles cuando se seque el suelo. Luego están también los suelos cerámicos o porcelánicos con acabado antideslizante que tampoco están exentos de problemas. En este caso, los restos de suavizante pueden acumularse sobre la superficie. Así que antes de utilizarlo por primera vez en cualquier pavimento, lo mejor es hacer una pequeña prueba en una zona que no se vea demasiado. Esperamos a que se seque y comprobamos el resultado.

El buen olor no significa que el suelo esté desinfectado

Hay algo que puede llevar a confusión con este truco y es precisamente el olor que deja. Solemos asociar un aroma agradable con una casa limpia, pero que el suelo huela a suavizante no quiere decir que hayamos eliminado la suciedad y mucho menos que esté desinfectado. Si hay manchas o grasa tendremos que limpiarlas con un producto adecuado para el tipo de pavimento que tengamos. Y lo mismo ocurre cuando necesitamos desinfectar. En ese caso debemos recurrir a un producto que tenga esa función y utilizarlo siguiendo las indicaciones del fabricante.

El suavizante queda entonces como un pequeño extra que podemos utilizar de vez en cuando si queremos que el aroma permanezca después de pasar la fregona. Y por último, tampoco se aconseja mezclarlo sin más con otros productos de limpieza, ya que desconocer cómo reaccionan entre ellos puede acabar provocando más problemas que beneficios.

Lo último en Curiosidades

Últimas noticias