Pastel casero de calabacín, espárragos trigueros y albahaca
Las verduras no siempre tenemos que cocinarlas igual. Un buen ejemplo es este Pastel casero de calabacín, espárragos trigueros y albahaca.
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Si estás en la búsqueda de opciones de comida deliciosas y saludables, definitivamente debes probar este exquisito pastel casero de calabacín, espárragos trigueros y albahaca. Esta receta es muy fácil de preparar, por lo que es perfecta para aquellos días en los que no queremos o no podemos dedicarle mucho tiempo a cocinar, pero aún así, no deseamos comprar comida hecha. Es una opción ideal para quienes tienen desean mantener un régimen alimenticio saludable. Y lo mejor es que es muy sencilla de replicar en la cocina de casa.
Los ingredientes principales de este pastel son opciones sumamente nutritivos y saludables. Por un lado, el calabacín ayuda a reducir el colesterol y la presión arterial. Adicionalmente, cuentan con propiedades antioxidantes que fortalecen el sistema inmune y ayuda a reducir la presión arterial, sin contar con que es un gran aliado para prevenir enfermedades graves. Por otro lado, los espárragos trigueros tienen propiedades antioxidantes y depurativas que ayudan a combatir el envejecimiento prematuro. También son magníficos aliados para perder peso.
Ingredientes:
- 1 manojo de espárragos trigueros
- 1 calabacín grande
- 2 zanahorias
- 150 gr de queso mozzarella
- 4 huevos
- Albaca
- Sal
- Pimienta negra
- Aceite de oliva virgen extra
Cómo preparar el pastel casero de calabacín, espárragos trigueros y albahaca:
- Lavar, pelar y picar finamente todos los ingredientes, es decir, los espárragos, el calabacín y las zanahorias.
- Añadir sal, pimienta negra recién molida y albahaca al gusto. También agregar un chorrito de aceite de oliva virgen extra y mezclar muy bien todo.
- Colocar esta mezcla, debidamente esparcida en una bandeja apta para el horno, sobre papel vegetal.
- Llevar al horno previamente precalentado con calor arriba y abajo a 180 grados durante 30 minutos.
- Mientras pasa el tiempo, en un cuenco, batir los cuatro huevos con una pizca de sal y el queso rallado. Mezclar todo muy bien.
- Pasados los 30 minutos, agregar los huevos batidos con el queso por encima y volver a llevar al horno para que se termine de cocinar y gratinar. En este caso, el tiempo de cocción adicional será de 25 minutos a la misma temperatura anterior.
- Transcurrido el tiempo total, sacar del horno y servir caliente.
Esta receta, como puedes observar, es muy fácil de hacer. Solo debes tener un poco de paciencia con el tiempo de horneado. El resultado, en cuanto a sabor se refiere es espectacular y lo mejor es que se trata de una opción muy ligera a nivel de calorías y sumamente nutritiva, indispensable para fortalecer nuestro sistema inmune y tener energía para afrontar el día a día. Sin lugar a dudas, es una opción perfecta para compartir en cualquier ocasión y con las personas que más queremos. ¿Te animas a prepararla?
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