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Melocotones al vino

Los melocotones al vino son una deliciosa preparación que puede servirse como postre único o como acompañante de tartas. Pueden consumirse durante todo el año, pues quedan bien en todas las estaciones. Tienen un delicado sabor y lo mejor es que se pueden preparar en casa; no llevan muchas complicaciones ni muchos ingredientes.

Los melocotones son muy usados en repostería por su sabor y su consistencia. Además de estas características que resultan amables en la cocina, tienen propiedades nutricionales que benefician al organismo.

El color naranja de los melocotones indica que contienen caroteno, unos nutrientes se convierten en vitamina A. Gracias a esta vitamina, benefician al sentido de la vista, específicamente a la visión nocturna. La vitamina A también ayuda a la regeneración de los tejidos de la piel, cabello y uñas.

Al contener vitamina C, ayudan a la producción de colágeno, que igualmente mantiene la apariencia saludable de la piel. Pero los antioxidantes de los melocotones no solo tienen efecto anti envejecimiento. También fortalecen el sistema inmune y previenen la aparición de tumores.

Ingredientes:

Cómo preparar melocotones al vino:

  1. Preparar el almíbar. Poner a calentar las cuatro tazas de agua en una cacerola. Agregar las dos tazas y meda de azúcar y el vino. Disolver el azúcar y agregar luego las dos ramas de canela y la cáscara del limón.
  2. Cuando comience el primer hervor, bajar el fuego y cocinar durante unos cinco minutos con la cacerola tapada.
  3. Pelar los melocotones y ponerlos en la cacerola y cocinar a fuego lento durante media hora. Los melocotones siempre deben estar cubiertos con el almíbar. Retirar del fuego y enfriar.
  4. Servir con una porción de yogurt y decorar con una rama de canela.
  5. Para almacenar, retirar la semilla de los melocotones. Poner en un tarro de vidrio con el almíbar previamente colado. Cocinar en baño de María durante media hora con el frasco tapado y retirar del fuego. Dejar enfriar.
  6. Macerar durante un par de semanas.

Prepara esta deliciosa conserva que tiene el exquisito aroma del vino tinto. Si te decides a macerarla y almacenarla, obtendrás un sabor increíble. Puedes servir con galletas, yogurt natural e incluso puedes decorar tartas o rellenar pasteles. Esta receta, cualquiera que sea el uso que le des, es sencillamente deliciosa.